Este martes una familia que vive en Fisherton tuvo un despertar anticipado y de terror. Cuatro ladrones con sus caras cubiertas los amenazaron con un cuchillo de cocina y les robaron dinero, celulares, televisores y un anillo de oro. Entraron sin violentar la puerta, con la propia llave del domicilio, de acuerdo al parte policial.  

Según fuentes oficiales, el hecho ocurrió este martes en una casa de González Sabathie al 7800 alrededor de las 4 de la mañana cuando Claudia (61) y su yerno Alexis (34) dormían; y Candela amamantaba a su bebé en el piso de arriba. Cuatro hombres con pasamontañas los despertaron y les exigieron dinero.

“Estaba arriba con mi bebé durmiendo, justo se habia despertado para tomar la teta. Y escuché ruidos. Mi novio estaba durmiendo abajo en el sillón, y mi mamá estaba en su pieza abajo también y supuse que había gente adentro. El ruido fue fuerte. Cuando agarré ropa para cambiarme ya tenía a dos personas en la pieza”, contó Candela este martes por la mañana a El Tres.

“Uno se quedó conmigo todo el tiempo con el bebé, y el otro bajaba y subía y nos pedía plata, plata”, agregó. Los otros dos se quedaron siempre abajo. Lo primero que hicieron, contó Candela, fue maniatar a su novio que dormía en el sillón y lo obligaron a transferirle el dinero que tenía en su celular.  

Estuvieron adentro unos 40 minutos, en los que intercalaron amenazas y buen trato. Por momentos, intentaban tranquilizar a sus víctimas, pero luego los asustaban con cercenarles un dedo o “ir por el más débil”. “Fue de terror”, sumó Claudia que temió por su nietito de casi un año. 

Les entregaron lo que tenían. Entre los tres reunieron 3.750.000 de pesos, con algo de efectivo que había en la casa –el sueldo recién cobrado de Candela en la cartera– y el dinero que le hicieron transferir a Alexis. Se llevaron también tres televisores y los celulares de cada uno, además de un anillo de oro, la alianza de casamiento de la madre de Claudia.

Con el botín asegurado, maniataron a las dos mujeres y huyeron. Pero antes, uno de ellos les hizo una particular confesión: dijo que era la primera vez que robaba de esta manera y que todos ellos también tienen hijos.

“«Quedénse tranquilas, esto es la primera vez que lo hago, me invitaron porque nos dijeron que íbamos a encontrar plata. Nosotros también tenemos hijos»”, reprodujo Claudia.

El dato le sonó insólito a Candela que regresó a vivir a su casa familiar con su pareja y su hijo, justamente para achicar gastos: “Estamos fundidos. Mi mamá tenia un negocio que cerró y vendimos el auto para pagar deudas”.