Las alarmas se encendieron en un contexto sensible. Cuatro directores de escuelas del departamento Castellanos, la madre de un alumno y un funcionario de la Municipalidad de Rafaela denunciaron una serie de amenazas contra establecimientos educativos en esa región. Los avisos, publicados en dos cuentas de Instagram truchas, prometían “tiro” para profesores y escuelas secundarias.

El viernes 3 de abril, cuatro días después del trágico episodio en la escuela Nº 40 de San Cristóbal, donde un alumno de 15 años mató de un escopetazo a un chico de 13, directivos de la comunidad educativa de Sunchales y Rafaela detectaron con estupor una serie de amenazas desde dos perfiles de Instagram –@Gisela.i2 y @Gisela.ai2– que incluían fotos de armas de fuego tumberas.

Una de las capturas de pantalla de las stories viralizadas decía: “LA SEMANA QUE VIENE VAMOS A TIROTEAR LAS SECUNDARIAS TENCNICAS Y BROTECNICAS DE RAFAELA HACI QUE PREPAREN EN SECUNDARIASS”.
Otro mensaje, que también evidenciaba errores de ortografía y redacción, decía: “agarresen el lunes escuela técnica..vamos a ir con todo, a puro tiro va a ver giles att:del barrio”. 

Los anónimos apuntaban contra docentes en general. “Los profesores que se cuideeenn porq con nosotros no. y no es joda si creen q es joda esperen la semana que viene y vean JAJAJA”, decía otra de las capturas viralizadas. 

“Y VAMOS A MAT4R A TODOS PORQUE NO PUDE MATAR A NADIE. LA OTRA ESCUELA DE SAN CRISTOBAL”, rezaba otra publicación del feed de la cuenta, que sumó decenas de reproches en los comentarios. 

¿Amenaza real o provocaciones insensatas en una semana signada por un episodio escolar trágico? Como sea, directivos de colegios de Rafaela y Sunchales, la madre de un alumno que asiste a una de esas escuelas y un empleado de la Secretaría de Seguridad de la Perla del Oeste denunciaron la circulación de estos mensajes. 

La labor de la PDI, fuerza a la que las fiscales delegaron la investigación, incluyó entrevistas a los denunciantes, “buceo cibernético”, preservación de perfiles en redes sociales y la posterior individualización de un posible autor de los mensajes. 

Las medidas investigativas condujeron a M. B., un adolescente de 16 años radicado en Sunchales. Los detectives incautaron celulares y computadoras y un revólver calibre .22 propiedad de un familiar del joven.  

El adolescente aprehendido en Sunchales.

Las tumberas de las fotos, sin embargo, no aparecieron. En realidad, las imágenes de las armas artesanales eran capturas de pantalla de un posteo de TikTok de un portal de noticias policiales de la provincia de San Juan.