La sede del sindicato de Dragado y Balizamiento de Rosario sufrió un ataque incendiario el pasado viernes por la noche en Deán Funes al 1000. No hubo daños de consideración, ya que los vecinos sofocaron las llamas. Desde la CGT Rosario se emitió un comunicado para repudiar la intimidación y en solidaridad con el gremio.

A tres días del ataque no se conocen detalles respecto de la mecánica ni de detenciones. El mismo viernes por la noche fue entrevistado por la Policía un integrante de la comisión directiva, quien dio las primeras informaciones. La Policía de Investigaciones llevó a cabo las pericias en la escena.

Los agentes hallaron una botella con combustible y constataron daños en la puerta de la sede sindical, aunque no se requirió la presencia de una dotación de Bomberos.

 Así quedó la puerta de la sede sindical.

La CGT expresó a través de un comunicado: “Este hecho no puede interpretarse como un episodio aislado. Se enmarca en una escalada de acciones y discursos que buscan amedrentar al movimiento obrero organizado y disciplinar a quienes defienden los derechos de los trabajadores”.

La fachada del edificio ya había sido objeto de mensajes intimidatorios en junio de 2020, cuando pintaron con aerosol una suerte de escrache al secretario general.