Un violento asalto a mano armada se produjo este lunes por la mañana en un autoservicio de barrio Sarmiento. Un delincuente ingresó al comercio haciéndose pasar por un cliente habitual, desenfundó un arma de fuego y amedrentó a la cajera y a las personas que se encontraban en el lugar para llevarse efectivo, mercadería y pertenencias personales. Toda la secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad del negocio.
Según relataron las víctimas, el raid delictivo del asaltante había comenzado horas antes. Cerca de las 7.30 de la mañana, el sospechoso sustrajo una motocicleta Benelli blanca en inmediaciones de Sorrento y Rondeau. Alrededor de las 10, arribó al comercio a bordo del mismo vehículo, lo estacionó en la entrada y caminó hacia la caja como cualquier comprador.
Una vez frente al mostrador, el asaltante sacó el arma, le retiró el seguro y comenzó a exigir la entrega de valores. Miriam, la cajera que estuvo al frente de la situación, relató el tenso momento vivido: "Sacó la pistola, la cargó y me dijo 'no te va a pasar nada, dame las cosas'. Me estaba apuntando y guardando mercadería al mismo tiempo; yo le pedía por favor que se fuera porque se le podía escapar un tiro".
Durante los minutos que duró el atraco, el agresor llenó su mochila con dinero de la recaudación —estimado entre 50 y 70 mil pesos—, varias botellas de fernet y vino extraídas de las exhibidoras, paquetes de cigarrillos, bebidas energizantes y encendedores.
Mientras juntaba los productos, ingresaron clientes al local. Lejos de amedrentarse, el delincuente les robó sus celulares, dinero y documentación personal. Entre las víctimas se encontraba una mujer que le suplicó que no le llevara el teléfono porque allí guardaba la historia clínica de su hija con una enfermedad grave.
Reincidencia y resignación comercial
Los propietarios del comercio, que llevan 28 años al frente del negocio en el barrio, manifestaron su impotencia tras el episodio. Señalaron que el delincuente es conocido en el vecindario y que viene cometiendo robos en varios locales de la zona desde hace al menos dos semanas.
"La policía lo agarra, lo llevan y al otro día está suelto de nuevo; no sé cómo serán las leyes, pero anda haciendo desastre", expresó Marcelo, titular del negocio.
Pese al trauma del asalto y tras la asistencia médica inicial a la empleada, el establecimiento decidió reabrir sus puertas al público poco después del hecho. Personal policial trabaja en el análisis de las imágenes de las cámaras para lograr dar con el paradero del sospechoso.