La presunta banda dedicada a arrebatos de celulares en el centro y macrocentro de Rosario, que fue allanada la semana pasada, fue llevada a audiencia imputativa este jueves. Los fiscales a cargo de la investigación indicaron que cuatro de los nueve acusados eran quienes cometían los robos, mientras que otras tres personas tenían el encargo de recuperar los vehículos en caso de secuestro o detención de un miembro de la organización. Los otros dos involucrados eran quienes “enfriaban” y volcaban al mercado negro los elementos sustraídos.
Los fiscales Carlos Covani y Noelia Navone expusieron ante el juez Juan Ignacio Gasparini que la sindicada asociación ilícita funcionó al menos desde septiembre de 2023 en adelante, y tenía un aceitado conocimiento de las tareas que debían llevar a cabo cada uno de los supuestos miembros.
Los autores materiales de los robos, según la investigación, fueron Lucas Uriel Espinoza, Kevin Gómez, Lautaro Adrián Juárez y Brian Leonel Sánchez, quienes generalmente actuaban en dos motos a la vez ante el eventual caso de entorpecer una investigación o la retención civil de uno de ellos.
Ante la situación de abandonar una moto para escapar de un lugar después de un asalto, también tenían pensado un proceder. Ailén Rocío Ayala, Débora Jezabel Acevedo y Maira Belén Benítez eran quienes luego se presentaban a hacer la denuncia por el robo de sus motos, por lo que se les restituía al interpretarse que el hurto del vehículo y posterior delito –arrebato en vía pública con ese rodado– habían sido muy recientes.
Los teléfonos robados eran acopiados en un inmueble de Amenábar al 3500, según las tareas investigativas realizadas por la División Judiciales y la Policía de Investigaciones. Posteriormente, eran llevados a un taller de reparación, desbloqueo y venta de celulares situado en Matienzo al 2500, donde se hacía el borrado de memoria, cambio de pantalla y reacondicionamiento técnico para comercializar los aparatos como usados. En esas maniobras intervenían Cristian Jesús “Kiki” Mercado y María Susana Petrucelli, de acuerdo al legajo.
En el allanamiento hecho la semana pasada en ese taller de Matienzo al 2500 se incautaron 22 celulares sin ningún tipo de respaldo de procedencia. Y en la propiedad de Amenábar al 3500 se halló una pistola Bersa calibre .22 y cinco celulares, uno de ellos robado recientemente.
Por su parte, otra persona, aún no localizada, era la encargada de regularizar las multas de las motos por infracciones cometidas ante el Tribunal Municipal de Faltas.
En la evidencia recolectada se expusieron robos perpetrados en los últimos tres años –principalmente en 2025 y este año– en 3 de Febrero y Ayacucho, en Sarmiento y Tucumán, en Entre Ríos y 3 de Febrero, San Juan al 4400, Corrientes al 200, Mendoza y San Nicolás, San Lorenzo al 1400 y en Rawson y Junín –inmediaciones del Alto Rosario–.
A la hora de resolver, el juez Gasparini dio 90 días de prisión preventiva efectiva para Lucas Uriel Espinoza, Kevin Gómez, Lautaro Adrián Juárez y Brian Leonel Sánchez. Para el resto, otorgó la libertad bajo fianza.