En el marco de un juicio abreviado, este miércoles se condenó a 12 años de prisión a Nicolás Darío Castro, boxeador profesional de 26 años oriundo de la localidad de Santa Isabel, por tentativa de femicidio y gravísimos hechos de violencia de género cometidos contra quien era su pareja, una mujer de 29 años.
A Castro se le habían imputado los delitos de tentativa de homicidio calificado por el vínculo, por alevosía y por ser cometido por un varón contra una mujer mediando violencia de género; violación de domicilio; daños simples; amenazas coactivas y atentado contra la autoridad.
Según detalló Digital FM Venado Tuerto, la querella, ejercida por las doctoras Carolina Walker Torres y Rebeca Di Battista, había solicitado 22 años de prisión para el acusado, la pena máxima de la escala penal aplicable, que va de 10 a 22 años. La condena fue dictada por la jueza Paula Borello, en los tribunales de Venado Tuerto.
El intento de femicidio se dio el 28 de julio de 2024, cuando Nicolás Castro y su pareja regresaban de la localidad de Melincue, donde habían cenado y Castro había consumido gran cantidad de alcohol. Según relató la sobreviviente, en un momento se separaron (ella se fue en su auto) y acto seguido él comenzó a hostigarla por teléfono con mensajes y audios, acusándola de haberlo abandonado.
Cuando la joven llegó a su casa en Santa Isabel, Castro la interceptó en la entrada del pueblo tirándose delante de su auto. Ella no lo dejó subir porque temía que la golpeara. Llegó a su casa, cerró todo con llave y activó las cámaras de seguridad.
Castro llegó poco después, saltó un tapial de aproximadamente 2,5 metros e irrumpió en la vivienda rompiendo la puerta trasera de una patada, destrozando el postigo de aluminio y el vidrio. Cuando la mujer intentó escapar por la puerta delantera, él la alcanzó en la vereda, la agarró del pelo, la arrastró hacia adentro de la casa y le dijo: "No te vine a pegar, te vine a matar. Me dejaste abandonado en la ruta. No voy a parar hasta matarte."
Ya dentro de la casa, la golpeó con puños y patadas en todo el cuerpo, la asfixió manualmente y le perforó el labio superior. "Fue tal como me pegó que hasta él se terminó lesionando su tobillo", declaró la mujer, que luego de la golpiza perdió el conocimiento y quedó tirada en el suelo.
Al recuperarse, Castro estaba durmiendo en su cama como si nada hubiera pasado. La mantuvo encerrada durante aproximadamente dos semanas, sin dejarla salir ni recibir atención médica, amenazándola con matar a su familia si hablaba. Finalmente, fue rescatada gracias a la intervención de su psicóloga.
Durante el proceso judicial pudo probarse que estos hechos no fueron aislados. Desde abril de 2024, Castro venía agrediendo física y verbalmente a la sobreviviente en reiteradas oportunidades, incluyendo golpes en el negocio de ella, una golpiza que le fisuró el cráneo en julio y múltiples episodios nocturnos de violencia extrema. Además, tenía antecedentes de violencia de género con parejas anteriores.