La muerte de un bebé de un año y medio en la barbería de su papá este jueves a la tardecita conmociona a Rosario. Tras las primeras informaciones que hablaban de una discusión entre clientes, ahora el padre pudo rearmar la secuencia que devela una calle irascible y armada.
Según aclaró Valentín, el papá de la víctima fatal, a distintos medios este viernes por la mañana, la balacera no fue por una pelea entre clientes como había trascendido en un primer momento, ni a partir de un hombre que buscó refugio en el local, sino que fue por un enojo con el que él y su hijito no tenían nada que ver.
Allí, en Melincué al 6100, Valentín manejaba con su primo una barbería que era también lugar de encuentro de amigos. “A Gian (el bebé) le encantaba venir acá a estar con nosotros”, recordó.
Según su testimonio e información que pasó en limpio el propio Ministerio Público de la Acusación –la fiscal Agustina Eiris es la encargada ahora de llevar adelante la investigación–, el ataque a balazos ocurrió luego de un intercambio entre Ismael, un amigo de su primo y otra persona, de nombre Alexis V.
Alexis V. había pasado enfrente de la barbería en moto junto a su novia y allí se produjo un primer intercambio violento con Ismael. Pero solo de palabra. De acuerdo a lo que contó Valentín, se llevaban mal desde hacía tiempo.
Sin embargo, los insultos pronto se convirtieron en otra cosa. De acuerdo a la reconstrucción de Fiscalía, Alexis V. regresó a la barbería junto a otro hombre, se enfrentaron con Ismael a los golpes y se fueron. Ismael mismo también se fue. Pero al poco tiempo, volvió Alexis V. con más personas en moto y un auto, desde donde, justamente, se efectuaron los disparos.
En ese momento Valentín tenía a Gian en brazos y no pudo evitar que una bala le impactara de lleno en el corazón. También estaba el hijito de dos años de su primo.
“Entré corriendo adentro, cuando me miro la mano la tenía llena de sangre –reconstruyó –. Lo primero que hice fue salir a la calle buscando a mi papá para ir al hospital. Fuimos al hospital y ya se me había ido en mis brazos”.
El Corsa de la luneta rota
Valentín también aclaró qué pasó con el Chevrolet Corsa gris de la luneta rota que ayudó a los policías a detener a las otras tres personas supuestamente involucradas en el caso. Tras la balacera en la barbería, un gendarme que vive en la misma cuadra intervino y logró retener ahí mismo a uno de los agresores identificado como Mario Antonio Kevin P. de 25 años hasta que llegó el Comando Radioeléctrico.
Mientras se confirmaba el deceso del chiquito, los testigos advirtieron que el resto de los atacantes se había fugado en un Chevrolet Corsa gris con la luneta trasera estallada. Así, a través del sistema de videovigilancia del 911, la policía siguió la ruta de escape y detuvo a dos hombres y una mujer que había intentado evitar los arrestos.
De acuerdo al relato de Valentín, Ismael, había arrojado un botellazo contra el Corsa y roto la luneta. Ese detalle sirvió para seguir esa pista que derivó, además, en el secuestro de otra arma y una bolsita con un polvo blanco que podría ser cocaína.