La investigación seguida a una presunta banda dedicada al robo de teléfonos celulares en el centro de Rosario derivó este miércoles en 11 allanamientos en distintos domicilios de la zona oeste de Rosario. Los portavoces del caso dieron por desbaratada a la organización, tras la aprehensión de nueve personas.
Según voceros del gobierno, la investigación fue desarrollada de manera conjunta por la División Judicial de la Unidad Regional II y la Policía de Investigaciones (PDI).
Al analizar las actuaciones de varios hechos, los pesquisas detectaron una organización dedicada a cometer arrebatos utilizando motos que contaban con apoyo logístico. La otra pata de la banda estaría dedicada a la recepción de los teléfonos sustraídos y su posterior acondicionamiento y comercialización, además de canalizar el dinero obtenido a través de billeteras virtuales.
Uno de los aportes del Sistema Lince se produjo a partir de un arrebato ocurrido en agosto, a metros de un hotel de San Lorenzo al 1400, en el microcentro. El análisis de las imágenes permitió reconstruir los movimientos de dos motochorros antes y después del hecho, detectar cambios de vestimenta y establecer desplazamientos coordinados hacia un inmueble de Amenábar al 3500.
Las ampliaciones del informe también permitieron identificar un Citroën C4 Cactus y un Renault 9 durante los recorridos analizados. El mismo domicilio ya había sido mencionado en una investigación anterior por otro robo de celular ocurrido en abril. Esta información, complementada con tareas de campo y registros policiales, contribuyó a establecer posibles vínculos entre distintos hechos.
Entre los allanamientos con resultados positivos se encuentran los realizados en domicilios de Liniers al 3400, Camilo Aldao al 3900 y Matienzo al 2500, indicaron desde el Ministerio de Seguridad.
Durante los procedimientos fueron aprehendidas nueve personas de entre 26 y 43 años.
Asimismo, la policía secuestró 26 celulares, nueve cascos, dos cajas con documentación, dos equipos de comunicación tipo handy, un dispositivo DVR, dos Honda Wave, un vehículo Jeep, 490 euros y 1.290 dólares estadounidenses.
Las actuaciones continúan bajo la intervención del fiscal Carlos Covani.