Dos mujeres fueron condenadas el pasado lunes por la Justicia federal por haber subalquilado departamentos en Rosario y la región a un vendedor de droga prófugo, a sabiendas de que estaba fugitivo. Se trata de Giselle Sullivan y Alida Andrea Ortigala –media hermana de Mariana Ortigala, presa por extorsiones para Los Monos y ex informante de la Fiscalía–, quienes recibieron una pena de tres años de prisión de ejecución condicional.

Ortigala y Sullivan aceptaron un juicio abreviado por encubrimiento agravado que fue homologado por el juez de Garantías Eduardo Rodrígues Da Cruz. Dicho proceso había sido acordado previamente entre los fiscales federales Franco Benetti y Santiago Alberdi con las defensas de las acusadas.

La sentencia impuso también a las dos condenadas que, por el plazo de dos años, no puedan salir del país sin previa autorización judicial.

De acuerdo a la investigación de los fiscales Benetti y Alberdi, las dos mujeres conocían plenamente desde mayo de 2022 que subalquilaban inmuebles al prófugo Maximiliano Ortigoza, quien era requerido por juzgados federales de San Nicolás y Villa María por comercio de estupefacientes –luego se le sumó un legajo local por el mismo delito–. La información se desprendió del peritaje telefónico, donde se halló la evidencia.

Ortigoza, oriundo de Granadero Baigorria, fue arrestado el 1º de octubre de 2024 en inmediaciones de un complejo de departamentos de Puerto Norte de Carballo al 500. Posteriormente, la Policía de Investigaciones allanó su domicilio y secuestró envoltorios de cocaína, botellas de acetona y materiales para estirar cocaína, por lo que se supone que allí realizaba ese tipo de tareas.

 Los elementos encontrados en el departamento del dealer que subalquilaba departamentos a las mujeres.

Para los fiscales, Alida Ortigala y Giselle Sullivan, al conseguirle constantemente inmuebles para subalquilarle al dealer, “no solo permitieron que se evada de la Justicia, sino que continúe con su accionar”. “Hay elementos para asegurar que la señora Alida conocía personalmente a Ortigoza y sabía que tenía problemas con la Justicia y no podía alquilar, le prestó auxilio al menos por un año y medio y se benefició económicamente”, señalaron.

De acuerdo con la investigación de la Fiscalía, Alida fue la encargada de conseguirle cinco inmuebles a Ortigoza, al menos entre abril de 2023 y hasta el momento de su detención, el 1° de octubre de 2024: dos en Roldán; uno en Granadero Baigorria; y los otros dos en Rosario. El último fue el escenario en el que se descubrió el montaje de una "cocina" amateur de cocaína.

Los fiscales expusieron el cruce de conversaciones telefónicas que demuestran el conocimiento que tenían ambas sobre la situación de Ortigoza. Una de ellas, extraídas del teléfono de Ortigala, marca que el 6 de mayo de 2023 Ortigoza comentó por mensaje: “Soy inteligente, por algo me dicen Spiderman que me escapo de los edificios, no voy a saber poner eso, me extraña, Andrea”.

El 29 de mayo de 2023 Ortigala le remitió a Ortigoza un audio: “Escuchá, el de Puerto Norte es más caro. Te lo puedo dejar en 150. Mañana podrías ingresar… Con alguien con el documento. Tiene que ser una persona que hace un pequeño contratito. Esta chica, con un documento que esté bien, ¿entendés? Que no tenga nada en el Google, que no vean que tiene ningún problema. A lo mejor la chica tuya y después vas vos. Ese va a estar libre”.

Los fiscales resaltaron que esa comunicación dejó en claro que se debía mantener a resguardo la identidad de Ortigoza, porque una búsqueda de su nombre en Google hubiera permitido conocer que ya existían al menos dos notas periodísticas que lo mencionaban como prófugo del fuero federal de Córdoba.

Los acusadores también enfatizaron un mensaje de Ortigoza enviado el 6 de julio de 2023, ya que deja en evidencia que la Ortigala conocía su condición de prófugo: “Escuchá, Maxi. Borrá el mensaje. Yo también lo borro. A mí no me importa lo que cada uno hace, la vida de cada uno… Mientras no me traiga problemas, te entiendo perfecto y me parece bárbaro. Mientras me cumplas no hay problema… En cuanto a la otra casa que yo te ofrezco, es una persona conocida mía donde no sabe de todas estas cosas. Se muere, se infarta. Así que quedate tranquilo, que cero problema”.

Para reforzar la imputación, los fiscales expusieron los chats entre Alida Ortigala y el operador inmobiliario que le alquiló el departamento de avenida Carballo al 580 para que, supuestamente, lo ocupara su hija. En la audiencia se exhibió un contrato de locación donde la mujer aparece como locadora y su hija como locataria.

Ese documento establece el 22 de junio de 2024 como fecha de ocupación. El agente inmobiliario consultó puntualmente si el departamento era para la hija y la mujer respondió afirmativamente, tras lo cual entregó copia de DNI y número de teléfono de Camila P. C.

En una comunicación, la principal acusada luego informó al agente que Camila no se sentía cómoda y que al departamento alquilado se mudó su prima. De acuerdo con lo averiguado en la pesquisa, con el correr de los días el operador inmobiliario detectó que una pareja había ocupado en el departamento y frente a ello le pidió explicaciones a Alida Andrea, quien asumió que su hija no vivía más en el lugar.

En su declaración en el caso, el agente recordó que, sobre el final del contrato, como no se pagaban las expensas, Alida le facilitó el contacto de Ortigoza, quien finalmente admitió que subalquilaba el departamento.