Un peluquero de la zona norte de Rosario sufrió un duro revés este martes por la madrugada cuando delincuentes ingresaron a su local, ubicado en Iberlucea al 1300, y lo desvalijaron por completo. Según informó El Tres desde el lugar, los ladrones rompieron un vidrio, doblaron la reja y forzaron la persiana para llevarse todas las herramientas de trabajo del hombre, quien había recibido un trasplante en abril y recién la semana pasada había comenzado a retomar su oficio de a poco para despejar la mente.
"Me encuentro sin un peso. No tengo ni tijeras, ni secador, ni planchita, ni peines, nada. No me dejaron nada", relató Norberto, la víctima, en diálogo con De 12 a 14 (El Tres). El trabajador explicó que hace desde el año 2010 que tiene su emprendimiento en el barrio y que nunca le había pasado una situación similar hasta ahora.
Los delincuentes, además de llevarse un televisor, sustrajeron elementos muy específicos y costosos, difíciles de reponer en el contexto actual. El barbero detalló que contaba con tijeras de filo navaja, de titanio y varias herramientas importadas que tienen un valor estimado de entre 300 y 400 dólares cada una. Al respecto, el peluquero reflexionó sobre la reventa de estos artículos y pidió que la gente no los adquiera de forma ilícita, ya que detrás de esas herramientas hay mucho sacrificio personal.
A pesar de la angustia por encontrarse con el local violentado y vacío, Norberto intentó mantener el optimismo. Los vecinos le avisaron del hecho cerca de las 7.15, cuando él y su familia todavía dormían. Al llegar al lugar, se topó con la policía y el interior del comercio revuelto, con los insumos de manicuría de su esposa rotos y esparcidos por el piso.
"Es muy difícil volver a arrancar con todo esto, pero hay que mentalizarse y empezar de nuevo", afirmó el hombre. En ese sentido, destacó que lo más importante es que su familia se encuentra bien de salud y que las pérdidas materiales, eventualmente, se pueden reciclar o recuperar con esfuerzo.
Dispuesto a no bajar los brazos, el peluquero aseguró que abriría las puertas del negocio de todas formas para atender a sus clientes con lo poco que le quedó o logre conseguir en lo inmediato. "Me disculparán si les falta algo, pero vamos a tratar de hacer lo mejor posible, como siempre lo hicimos en este local. Hay que pasar la página y empezar de nuevo", concluyó.
Ante lo delicado de su situación Norberto dejó un teléfono para quienes puedan ayudarlo a empezar de nuevo: 341 5635806.