El secuestro de un Cessna 210 en una zona rural del departamento Vera, en el norte de Santa Fe, ocurrido este martes, generó un alto impacto. Tenía 442 kilos de cocaína y quienes comandaban la aeronave, ambos de nacionalidad boliviana, quedaron detenidos. Lo que iban a hacer era una situación conocida en el narcotráfico: descargar la droga para que en otros vehículos, como camionetas y camiones, trasladen el cargamento a otras jurisdicciones.

El avión incautado con la droga a bordo 

Lo que expuso el legajo de los fiscales de la Procunar Matías Scilabra y Santiago Iglesias –bajo la dirección de Diego Iglesias– es la existencia de una presunta banda que traía cocaína desde Bolivia, la “enfriaba” guardándola en galpones y tiempo después la transportaba a otras ciudades para su fraccionamiento y venta.

Los operativos de la Policía Federal, que contaron con un aporte de información relevante de la Drug Enforcement Administration (DEA) de los Estados Unidos, se ejecutaron principalmente en Vera y Calchaquí –con autorización del juez de Garantías Carlos Vera Barros–, donde se detuvo a otras seis personas más e incautaron dos camiones, una Hilux, una Ranger y equipos de comunicación de Starlink.

Los datos suministrados por la DEA impulsaron la causa en septiembre del año pasado por parte de la Policía Federal y la Procunar. Daban cuenta de que el piloto boliviano José Pedro Rojas Velasco, alias “Pepa”, se comunicaba con una línea telefónica santafesina. A partir de allí se intervinieron varios celulares sobre los que se profundizaron medidas que permitieron establecer que “Pepa” era el nexo entre la banda de Rosario de Brian Bilbao –quien fue arrestado en noviembre pasado tras permanecer dos años prófugo– con proveedores de Bolivia.

Directamente, a Rojas Velasco se lo sindicó como el número uno en la distribución de cocaína de la región, quien decidía a quién, cuándo y dónde se entrega. El piloto, devenido en corredor de rally, fue asesinado a tiros el pasado 26 de abril en el departamento Santa Cruz de Bolivia.

La droga incautada 

Tras el crimen se conoció que “Pepa” estaba relacionado con el cartel liderado por el uruguayo Sebastián Marset, quien cayó en Santa Cruz en marzo pasado en un operativo en el que también tuvo injerencia la DEA.

Los agentes de la Policía Federal hicieron pudieron determinar que ahora hacían “bajadas” de cocaína en aviones que arrojaban la droga en una zona rural de la localidad La Sarnosa –departamento Vera–, donde había una pista clandestina usada para tales fines.