Valentín, el papá de Gian, el bebé de un año y medio que murió tras una balacera en su barbería de zona sur,pasó en limpio cómo fue el ataque y contó entre lágrimas su desesperación al oír los disparos y descubrir a su hijo herido en el pecho.“Lo tenía en brazos cuando empezaron a tirar y el tiro le dio en el corazón”, relató.

El ataque ocurrió el jueves por la tarde en la barbería que Valentín, de 21 años, maneja con su primo, ubicada en Melincué al 6100. Funciona en el garage de la casa familiar y es también lugar de encuentro de parientes ya amigos. 

Conmocionado por lo ocurrido, el joven recordó que todo comenzó con una discusión previa que había tenido Ismael, un conocido de su primo, con los agresores. “No se vino a cortar, vino a acompañar a mi primo. El otro pasó en la moto con su novia y él le gritó algo. Ya habían tenido una discusión antes”, explicó en Cada Día (El Tres).

Según contó, el conflicto escaló rápidamente. A los pocos minutos la persona que pasó en moto regresó (presuntamente en un Corsa) con otra persona más. “Se pelearon acá dos contra uno y se fueron. Rompieron la chata con una manopla y cuando se iban, Ismael le tiró una botella que rompió el parabrisas del Corsa gris”, señaló.

Pasaron cinco minutos y aparecieron otra vez, eran más. Cuando los vi sacar la pistola escuché los tiros”, relató. En ese momento, Valentín tenía a su hijo en brazos dentro del local. “Sentí que una bala me rozó y a Gian lo tenía upa. El tiro le dio en el corazón”, dijo.

El joven contó que todo ocurrió en cuestión de segundos. “Fue todo muy rápido. En el momento que sacó la pistola, ya disparó. Ni siquiera tuve tiempo de correr para adentro. Cuando quise cubrirlo para abrazarlo a Gian ya era tarde”.

Uno de los impactos de bala que dio en el frente de la barbería. (Foto: Alan Monzón/Rosario3) 

Tras el disparo, intentó desesperadamente salvarlo. “Entré corriendo y cuando miré mis manos estaban llenas de sangre. Salí a buscar a mi papá y le dije: «vamos al hospital que se nos va Gian»”.

Padre y abuelo del nene lo trasladaron de urgencia. “Lo llevé yo en brazos. En ningún momento lo solté. Fuimos al hospital pero ya se me había ido en mis brazos”, recordó con dolor.

El joven aseguró que su familia no tiene vínculo con los agresores y que el ataque estaba dirigido a otra persona. “La persona que estaban buscando ya se había ido, pero ellos vinieron a matar”, afirmó.

También insistió en que cualquiera podría haber sido víctima de los disparos. “Le tocó a Gian, pero pude haber sido yo, mi mamá, mi papá, mi prima o cualquier persona”.

En medio del dolor, el padre habló del vínculo que tenía con su hijo. “A él le encantaba venir acá a estar con nosotros”, dijo sobre la barbería donde pasaba tiempo con la familia.

“Somos pibes buenos, no molestamos a nadie. No sé por qué hicieron esto”, agregó.

Finalmente, expresó el sentimiento que lo atraviesa tras la pérdida: “Hubiera preferido morirme yo antes que mi hijo”.