El dueño de una hamburguesería de Rivardola al 8100, de barrio Godoy, terminó aprehendido por tener un arma de fuego en el interior del local. Lo llamativo fue que la Policía fue a su comercio después de que él llamara porque había visto a través de las cámaras que un delincuente había entrado a robar.
El procedimiento tuvo lugar cerca de las 9, cuando el comerciante se comunicó al 911 bien visualizó a un ladrón en su negocio. Agregó que el sospechoso llevaba tapado el rostro y vestimenta oscura. Los agentes del Comando Radioeléctrico ingresaron a la hamburguesería junto con el denunciante y hallaron una carabina calibre 22 largo en la cocina, que contenía también un cargador con 20 cartuchos.
El delincuente, en tanto, no fue localizado. Tampoco se pudo constatar qué había sustraído.
Como el joven, de 31 años, no exhibió documentación del arma de fuego y sus respectivos, los uniformados lo demoraron y dieron aviso al Ministerio Público de la Acusación.