En el marco de una causa sobre estafas inmobiliarias por parte de la firma “cáscara” Emprender Viviendas, que está en la mira de la Fiscalía desde el año pasado, personal de la Policía de Investigaciones (PDI) allanó el galpón de una firma de Venado Tuerto en busca de evidencia digital de la operatoria investigada. Esta empresa, Tecnohogar, pertenece al padre del principal investigado y prófugo, el cabecilla Diego Torres Faller, quien habría escapado a un país limítrofe cuando el precario andamiaje de Emprender comenzó a acumular denuncias de incumplimiento.
Emprender Viviendas, la firma que estaba radicada en Colón 2150 de Casilda dedicada a la construcción de hogares prefabricados, quedó en la picota a mediados de 2023 por sistemáticos incumplimientos a sus clientes, que entregaron dinero o vehículos sin recibir contraprestación alguna.
La última posta de esta extensa causa condujo a Venado Tuerto, donde, en el galpón de Juan Garro al 3300, personal de la PDI aprehendió al uruguayo nacionalizado argentino Leonardo Torres por presunta complicidad con la operatoria de su hijo prófugo. Este hombre quedó a disposición de la Fiscalía.
A la fecha, en la etapa final de la Investigación Penal Preparatoria, a los seis involucrados se les atribuyeron 25 hechos de estafas cometidos en Casilda, Venado Tuerto, San Justo, Bombal, Armstrong, Rosario y Gobernador Crespo, en un período que se extendió entre mayo de 2020 y julio de 2025.
La actividad de la asociación ilícita consistió en la captación de clientes de viviendas modulares bajo la fachada de la SRL El Techo Moderno (nombre de fantasía Emprender Viviendas), la cual era presentada como una empresa sólida y confiable, que ya había cumplido decenas de contratos, disimulando de este modo su verdadera intención de no cumplir las prestaciones a las que contractualmente se obligaba, generando así la disposición patrimonial y el posterior perjuicio económico de las víctimas contratantes que el incumplimiento acarrearía, reprochó el fiscal Juan Pablo Oggero en las sucesivas audiencias a los imputados.
Emprender Viviendas, lejos de ser una firma sólida y capaz de responder a sus compromisos, develó una operatoria similar a las organizaciones dedicadas a las estafas piramidales o esquemas Ponzi, donde todo pasa por las apariencias y el chamuyo de los “vendedores” hasta que la burbuja estalla. A la fecha, nadie sabe qué ocurrió con los miles de dólares y cientos de millones de pesos que entraron en Emprender.
“Empezaron con los grandes incumplimientos en 2023. No tenían estructura para cumplir con lo prometido, nunca quisieron resolver los planteos de los clientes. El ardid, básicamente, surgió cuando ya sabían que no iban a cumplir y seguían vendiendo casas”, comentó una fuente de la investigación a Rosario3 que destacó la colaboración de cuatro abogados querellantes con la Fiscalía.
Hoy, dos personajes encumbrados de la firma, Andrés Barrionuevo y Diego Barraza, permanecen detenidos en prisión preventiva por la acumulación de estafas reiteradas. En los próximos días, un juez resolverá si continúan privados de la libertad.
Sin embargo, el hombre apuntado como el pez gordo de la organización, Diego Torres Faller, continúa prófugo.
A fines de abril, tres empleados que no ostentaban poder de decisión en la firma se acogieron a un acuerdo abreviado, reconocieron su responsabilidad en las estafas y recuperaron la libertad tras ser condenados a tres años de prisión condicional.
Según el fiscal Oggero, estos tres condenados “tuvieron una participación necesaria para el éxito del engaño. Eran quienes exhibían catálogos con modelos de viviendas y ofrecían «mejoras» para seducir a los clientes. Lo único que les interesaba era que la víctima cumpliera con su parte sin que ellos cumplieran. Eran los encargados de la cobranza".