El juicio por el siniestro vial ocurrido en la intersección de Presidente Roca y Wheelwright, en la ciudad de Rosario, tuvo este viernes una jornada de profunda emoción. Diego García, padre y esposo de las víctimas, brindó su testimonio ante el tribunal y, al finalizar, dialogó con El Tres.

Acompañado por la fiscal Valeria Piazza Iglesias, el hombre relató cómo logró sobreponerse para cuidar a su otra hija, mientras espera que la Justicia emita una condena ejemplificadora para Agustín López Gagliasso, el conductor acusado.

Según la información aportada durante el proceso, el imputado embistió con su automóvil a su esposa Tania Gandolfi y a su hija Agustina García. El propio López Gagliasso declaró en una audiencia anterior que circulaba por la avenida Illia cuando tuvo un altercado con un motociclista y decidió acelerar su vehículo. En ese marco, García sobrevivió de milagro junto a Victoria, la otra hija del matrimonio.

Un desahogo ante el tribunal

Tras leer su declaración de impacto ante las juezas que hizo llorar a muchos de los presentes, García aseguró que sintió un alivio. “Lo tuve que escribir porque es tanto lo que tengo que decir que lamentablemente lo tuve que escribir para no olvidarme nada”, explicó.

El hombre remarcó que vive el día a día enfocado en Victoria. “Vivo por ella y también lucho por la Justicia que se merecen mi señora y mi hija”, subrayó. Al referirse al tribunal, señaló que las magistradas “son las responsables de tomar la decisión y quedar en la historia de Rosario, en la historia del país y cambiar de una vez por todas las leyes”.

Además, García destacó el accionar de uno de los primeros efectivos policiales que arribó al lugar del hecho, quien lo contuvo frente a la desesperación. “Él evitó que yo cometiera un acto de locura en ese momento y todavía hoy somos amigos. Él me sacó y me hizo reaccionar que yo tenía que dedicarme a María Victoria, que es lo único que me quedaba”, valoró.
 

Las pruebas y el veredicto

Por su parte, la fiscal Valeria Piazza Iglesias se mostró conforme con el desarrollo del debate oral, en el que consideró que quedó todo absolutamente probado.

La funcionaria del Ministerio Público de la Acusación advirtió sobre la enorme gravedad del hecho y las posibles consecuencias adicionales. “Dije en los alegatos de clausura que podría haber muerto no solamente Tania y Agustina, sino que podría haber muerto en primer lugar Diego y María Victoria o cualquier ser vivo que pasase en ese momento por ese lugar”, precisó.

En esa misma línea, Piazza Iglesias enfatizó que “la magnitud del riesgo que generó el hoy acusado fue de una magnitud tremenda” y reiteró que el episodio pudo derivar en un daño aún mayor. Finalmente, agradeció la predisposición de los vecinos y transeúntes que brindaron sus testimonios de forma libre y voluntaria durante el proceso. El fallo definitivo se conocerá el próximo martes al mediodía.
 

La voz del imputado

El juicio tuvo ayer una jornada relevante con el uso de la palabra del imputado, Agustín López Gagliasso, quien relató cómo se desencadenó el incidente en la zona de Presidente Roca y Wheelwright. Según su testimonio, transitaba con su 206 por la avenida Illia cuando tuvo un altercado con un joven motociclista. "Se me cruza un pibe en una moto con el escape libre, me empieza a hacer ruido con el escape y me insulta", describió. Luego, agregó que su reacción fue acelerar con el objetivo de tenerlo cerca para devolver el insulto.

Y el imputado agregó: "En esos segundos en los que aceleré, yo en todo momento creí que tenía el control total del vehículo y que podía evitar cualquier tipo de imprevisto", aseguró.

En el inicio del proceso, la estrategia defensiva dejó en claro cuál es el eje del contrapunto jurídico: se discute si en el ánimo de quien manejaba existía la representación de dar muerte.

Con ese argumento, la defensa busca descartar la figura de homicidio simple con dolo eventual (que contempla penas de 8 a 25 años) y encuadrar el hecho en un homicidio culposo para atenuar la escala penal.

Sin embargo, la acusación ejercida por las fiscales Mariana Prunotto y Valeria Piazza Iglesias, junto a la querella encabezada por el abogado Claudio Puccinelli, mantiene de manera firme el pedido de 18 años de prisión efectiva más 10 años de inhabilitación especial para conducir.

Para los acusadores, el accionar de Gagliasso excedió por completo la imprudencia vial para transformarse en una conducta de total desprecio por la vida de terceros.

“Para, porque nos vamos a matar”

Otro de los momentos más impactantes del juicio fue durante la declaración de Giovanna Romero, la joven que viajaba en el asiento del acompañante del Peugeot 206 gris. La testigo relató con detalles escalofriantes que Gagliasso conducía "enceguecido" persiguiendo a un motociclista con el que había discutido dentro del túnel Arturo Illia, realizando sobrepasos bruscos a más de 120 km/h.

La joven confirmó que le rogó en reiteradas oportunidades que frenara la marcha antes de perder el control y subir a la vereda. Cabe mencionar que el imputado negó este jueves que la joven le haya dicho eso o le haya pedido que parara la marcha.

La Municipalidad de Rosario, en tanto, aportó las filmaciones del Centro de Monitoreo que permitieron reconstruir segundo a segundo la carrera del automóvil desde la zona sur hasta la costanera central. Durante las audiencias, las pericias técnicas confirmaron la velocidad extrema del vehículo y la ausencia total de marcas de frenada previas al impacto mortal.

Con la declaración de Agustín Gagliasso, el tribunal dio por concluida la recepción de pruebas y testimonios del debate. El martes se espera la sentencia.