La víctima del crimen cuyo cuerpo fue hallado tendido en una cancha de fútbol del Club Infantil Libertad, el pasado viernes a la tarde en Parque Oeste, fue identificada como Yair Thiago González, de 16 años, un adolescente que ya había aparecido en las páginas policiales durante los últimos años. De acuerdo a fuentes policiales y judiciales, estaba vinculado al clan Tripi –banda sindicada como vendedora drogas al menudeo en el complejo Fonavi Parque Oeste, justamente la zona donde encontraron el cuerpo–, fue arrestado por abuso de arma de fuego y también baleado dos veces por negarse a vender drogas para la banda Los Menores, en 2024.
Según informaron desde Fiscalía, una persona que realizaba tareas en la institución, ubicada en Riobamba al 5900, vio al adolescente tirado dentro del predio ya fallecido y dio aviso al 911. La posterior autopsia que le realizaron en el Instituto Médico Legal estableció que el chico presentaba disparos de arma de fuego en la zona del cráneo que le provocaron la muerte.
La fiscal Marisol Fabbro dispuso la comisión del gabinete criminalístico para relevamiento de la zona del hecho, pericias fotográficas, relevamiento de cámaras de la zona, levantamiento de rastros y toma de testimonios a personas que puedan aportar datos de relevancia. Hay medidas en curso tendientes a establecer la mecánica y circunstancias en que se produjo el homicidio.
Yair González recibió un tiro en la pierna el 1 de noviembre de 2024 cuando estaba tomando una Coca con un amigo, que también resultó herido, en un kiosco de Pedro Lino Funes y Cerrito. El agresor, identificado como Bruno Alejandro Ayala (21 años), fue hasta el pasillo y les disparó a los dos con revólver calibre 22.
El adolescente volvió a ser atacado por el mismo joven solo un par de días después de que le dieran el alta en el Heca, el 3 de noviembre cerca de las 22.30, cuando estaba sentado con otro amigo en la vereda de Cerrito al 5500. Bruno Ayala llegó en moto, de acuerdo a fuentes del caso les preguntó “si estaban vendiendo” y, ante la respuesta negativa, bajó del rodado y efectuó múltiples disparos en varias direcciones con una pistola calibre 9 milímetros.
El chico y quien lo acompañaba se salvaron de los tiros, pero resultaron heridas otras dos personas que se encontraban en la cuadra: Florencia Daniela Godoy, quien recibió un impacto de bala en la cabeza, y Walter Navarro, con disparos en las piernas. En noviembre de 2024, Ayala fue condenado a diez años de prisión por las dos balaceras con cuatro heridos.
Más atrás en el tiempo, la noche del 1 de abril de 2024, Yair González había sido detenido por la Policía tras intercambiar disparos con al menos otras dos personas que se movían en un Suzuki Fun color negro por la zona de Rouillón y Pasco. Tenía en su poder un arma de fuego de fabricación casera tipo pistola calibre 22 largo.
En ese tiroteo resultó herido por un roce de bala en una pierna Benjamín E., quien se entregó a la Policía esa misma noche en otro sector del barrio. Se trata del chico con el que González estaba sentado en la vereda cuando fueron atacados a tiros en Cerrito al 5500, varios meses después.