La Justicia de Rosario dictó este lunes la prisión preventiva efectiva para Luciano de Gaspari, de 19 años, acusado de haber intentado matar a su expareja, Alison C., de 18 años, durante un ataque ocurrido el jueves 20 de agosto en un departamento de calle Paraguay al 1700, en el barrio Abasto.
La medida fue dispuesta durante una audiencia imputativa realizada en el Centro de Justicia Penal de Rosario. La fiscal Laura Riccardo le atribuyó a De Gaspari el delito de tentativa de homicidio triplemente calificado, por haber sido cometido contra una persona con quien mantuvo una relación de pareja, contra una mujer mediando violencia de género y con alevosía, en calidad de autor.
El juez de primera instancia Alejandro Negroni tuvo por formalizada la audiencia y resolvió hacer lugar al pedido de la Fiscalía. Dispuso la prisión preventiva efectiva por el plazo de ley y estableció que, una vez que el imputado reciba el alta médica, deberá ser trasladado a una dependencia del Servicio Penitenciario.
De acuerdo con la imputación fiscal, el hecho ocurrió alrededor de las 16.20 del jueves 20 de agosto, cuando De Gaspari –oriundo de Armstrong– se encontraba junto a Alison en el departamento donde el joven residía con una familiar. En ese momento ambos estaban solos y mantuvieron una discusión en el living-comedor.
Según la reconstrucción presentada en la audiencia, posteriormente el acusado llamó a la joven desde su habitación y le dijo que le daría un regalo. Luego le pidió que se diera vuelta para sorprenderla y, cuando la víctima lo hizo, la atacó con un cuchillo.
La joven sufrió múltiples heridas en el tórax, la espalda, las manos, los brazos, la cabeza y el abdomen, lesiones que pusieron en riesgo su vida. Fue trasladada al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), donde continúa internada en estado reservado.
La Fiscalía indicó además que De Gaspari y la víctima habían mantenido una relación de noviazgo durante aproximadamente cuatro meses, vínculo que ya había finalizado al momento del ataque.
El ataque ocurrió en el quinto piso de un edificio de barrio Abasto. Los vecinos comenzaron a escuchar pedidos de auxilio provenientes del departamento y dos mujeres se acercaron hasta la puerta. Ante la falta de respuesta, una de ellas logró abrirla y observó sangre en distintos sectores del inmueble.
Qué dijo la fiscal
La fiscal Laura Riccardo señaló que la investigación permitió reconstruir que las vecinas alertaron al 911 luego de escuchar gritos y pedidos de auxilio provenientes del departamento. Según explicó en una conferencia de prensa posterior a la audiencia, algunas se acercaron a la puerta y mantuvieron un intercambio con el acusado, quien les habría respondido que no pasaba nada y les pidió que se retiraran. Una de las mujeres advirtió además que había abundante sangre en el lugar. “Afortunadamente, el personal policial llega casi de inmediato”, señaló la fiscal.
Riccardo explicó que los testimonios de las vecinas permitieron establecer que, después de cerrar la puerta, el acusado quedó dentro del departamento junto a la joven herida. Cuando los policías ingresaron, encontraron sangre en distintos sectores del inmueble, entre ellos el comedor, una habitación y el baño. La fiscal aclaró que la reconstrucción surgió de los distintos testimonios incorporados durante la investigación y no de un único relato.
Respecto de la calificación legal, la fiscal sostuvo que se trata de una tentativa de femicidio agravada por la relación de pareja y por alevosía. En ese sentido, señaló que el agravante por alevosía se sustenta específicamente en el relato de la víctima, quien indicó que el acusado la llamó a la habitación, le dijo que se diera vuelta porque le iba a dar un regalo y, cuando lo hizo, comenzó a apuñalarla. La defensa, por su parte, solicitó pericias psicológicas y psiquiátricas para determinar el estado del acusado, quien también resultó herido y permaneció internado desde el ataque.