La jueza penal Melania Carrara dictó prisión preventiva sin plazo para Martín Laureano Banchero (55), quien el 19 de agosto asesinó a puñaladas a su ex pareja Carina Candelas (56) en la farmacia Marketing Farm de Zeballos y Dorrego, donde la mujer trabajaba. Banchero fue aprehendido esa misma mañana, minutos después de escapar de la escena del crimen y, pese a que su defensor adujo su inimputabilidad en razón de su salud mental, la magistrada validó la imputación por homicidio agravado por el vínculo, ensañamiento y violencia de género, calificación penal que eventualmente podría depararle prisión perpetua.

Banchero, integrante de una reconocida familia rosarina ligada al negocio de la publicidad, siguió la audiencia desde una sala del Hospital Cullen de Santa Fe, bajo tutela del Servicio Penitenciario. Su defensa, integrada por el ex fiscal Mariano Ríos Artacho, trató de postular su inimputabilidad a partir de presuntos antecedentes psiquiátricos y un cuadro de bipolaridad. Un examen médico forense, sin embargo, resolvió que el femicida se encontraba apto para afrontar la audiencia imputativa: “Está orientado en tiempo y espacio y puede comprender las implicaciones del proceso penal”, dijo a Radio 2 la fiscal Laura Riccardo respecto de esa resolución.

Banchero, preso hasta el juicio.

El miércoles pasado, a las 9.30 aproximadamente, Banchero se dirigió a bordo de su Citroën hacia la farmacia Marketing Farm, portando consigo un cuchillo de 25 centímetros. Se dirigió hacia el sector de administración y depósito ubicado en la parte posterior del local, donde se encontraba trabajando Carina Candelas, quien en ese momento estaba sentada de espaldas a la entrada, desayunando en su escritorio.

Banchero tomó de sorpresa a Carina y comenzó a exigirle explicaciones a los gritos por supuestas infidelidades. Mientras ella intentaba apaciguar la situación y le solicitaba que se calmara, Banchero la agarró del cabello, la tiró violentamente de la silla hacia el piso y comenzó a asestarle puñaladas en distintas partes del cuerpo.

El femicidio tuvo lugar a las 9.40 del miércoles en Dorrego y Zeballos.

Al oír los gritos de auxilio, una empleada se dirigió hasta donde ambos se encontraban e intervino activamente, abalanzándose sobre Banchero para detener la agresión física, detalló la fiscalía.

Banchero apuñaló en múltiples oportunidades a la víctima, provocándole lesiones fatales en zonas del tórax y abdomen. Una vez finalizado el ataque, arrojó el cuchillo y se dio a la fuga del comercio por calle Zeballos en su auto. Minutos después fue aprehendido por personal policial en un edificio de la zona de calle Colón al 2000.

“El hecho está absolutamente filmado en toda la secuencia, desde que él ingresa, lo que ocurre en la farmacia y cuando se va. Tenemos certeza, no hay dudas de la participación de él. Lo que estamos reconstruyendo es todo el contexto de género”, explicó la fiscal Laura Riccardo.

“Hay muchas personas allegadas a Carina que explican cómo él la aisló, los problemas que ella tenía, las circunstancias de cuando ella iba a trabajar, cómo la seguía, los mensajes, la situación de hostigamiento, la violencia psicológica y económica. Incluso él ha llegado a cambiar la cerradura de la casa y a cortarle la obra social”, agregó.

“Hay personas que nos aportan capturas de mensajes, personas allegadas a Carina que han tenido situaciones también de hostigamiento por parte de él, de preguntar si Carina tenía pareja”, señaló la fiscal.

Riccardo reveló que no había una denuncia formal por ese hostigamiento, “algo muy típico de los casos de violencia de género”.

La violencia, dijo la fiscal, comenzó a acrecentarse a fines de 2025, tras la separación, y a medida que crecía el miedo del agresor a que la víctima empezara a ser independiente y retomara el curso de su vida sin él.