Magalí Lourdes Blasco, novia de un soldadito narco que mató a personas por azar a cambio de dinero, fue condenada a 13 años de prisión por filmar el ataque a tiros que terminó con la vida del changarín Leonardo “Nano” Rodríguez en barrio Ludueña, en la madrugada del 16 abril de 2023.
La muerte de este hombre no tuvo otro objetivo que dejar un mensaje frente al búnker de drogas de una banda contraria. Según la investigación, el crimen fue ordenado por el narco Francisco “Fran” Riquelme y por intermedio de su ladero Alexis “Paisa” Álvarez, quienes enfrentan pedidos de prisión perpetua por otros hechos de sangre.
El jueves, Blasco se declaró culpable ante el juez Mariano Aliau como partícipe secundaria de homicidio (tanto consumado como en grado de tentativa) calificado por ser cometido por promesa remuneratoria y agravado por la utilización de un arma de fuego. La causa fue investigada por el ex fiscal de Rosario Gastón Ávila y, en última instancia, recayó en Ignacio Hueso, que cerró el abreviado.
Magalí Blasco era pareja de Eric Gabriel Enrique, un joven de 26 años que, a la par de su trabajo en una fábrica de plásticos, oficiaba de tiratiros para la banda de Fran Riquelme. Enrique está siendo juzgado con un pedido de prisión perpetua por el homicidio de Juan Cruz Ferrari, acribillado frente a una barbería de Reconquista y Dominicana el 23 de abril de 2023.
La participación de Blasco en el homicidio de Nano Rodríguez quedó expuesta en un celular que la Policía Federal le incautó a su novio Enrique el 26 de abril en barrio Industrial, mientras el sicario portaba una ametralladora dentro de un Fiat Uno con dos patentes distintas.
Del aparato se recuperaron videos de filmaciones de asesinatos y una serie de conversaciones muy comprometedoras que arrojaron tela para cortar en audiencias judiciales.
El 16 de abril –10 días antes de la caída de Enrique–, el changarín Noni fue muerto a tiros en el cruce de Teniente Agneta y la vía a Córdoba del Ferrocarril Mitre (cerca de pasaje Rafaela), en Ludueña. Sobre el cuerpo dejaron un mensaje que no fue recuperado. También fue herido de dos disparos Hernán, conocido de Noni. Juntos volvían de comprar una cerveza en el minimarket 24 horas frente al Village y, al llegar al paso a nivel, una pareja en moto les disparó.
Hernán pudo sortear la muerte corriendo despavorido. Luego declaró: “El que manejaba tenía una visera y estaba encapuchado. A la chica no la llegué a reconocer, estaba todo oscuro. Eran casi como las 4 de la mañana. Y en un momento Rodríguez me dijo «eh»; me di vuelta y vi que el que manejaba la moto se había bajado y venía caminando hacia nosotros a los tiros, con una pistola. Y ahí fue todo una secuencia rápida, escuché tiros y vi que Rodríguez cayó desplomado, yo salí corriendo por la calle esa de tierra. El que se bajó no dijo nada. Empezó a disparar de la nada”.
“En ese trayecto que salí a correr seguí escuchando tiros, a mí me pusieron dos tiros, uno en el hombro y otro me rozó la rodilla. Yo llegué hasta Humberto Primo y Felipe Moré, ahí encontré a Gendarmería y me asistieron. Me llevaron al Heca”, señaló el sobreviviente Hernán en la Fiscalía.
En el teléfono secuestrado a Enrique surgieron conversaciones de esa madrugada con el apodado Paisa que arrojaron un minuto a minuto de la secuencia.
En el intercambio de mensajes con Paisa Álvarez quedó claro que, para la 1.30 de esa madrugada, Enrique desistió de ir a buscar a su amigo Kevin Sosa –otro tiratiros involucrado en otras causas de homicidio y balaceras–, ya que no lo encontraba por ningún lado. En cambio, consiguió que su “minita”, Magalí Blasco, filmara el encargo homicida.
Minutos después de las 2, la pareja que iba en una Honda Wave filmó a un grupo de seis pibes que pasó por la vía, pero no se atrevió a atacarlos. “No solamente que están re lejos, sino que son una banda”, señala un audio de Magalí Blasco.
Cerca de las 3 pasó otro peatón por el cruce ferroviario, pero no se decidieron a atacarlo. También fue filmado.
A las 3.35, Enrique consultó a Paisa: “Perro, ¿tiene que ser sí o sí en esa cuadra? Estoy esperando, pero no camina nadie, loco. Si no, si se me acaba la paciencia, perro, voy a golpear una puerta, y que abra la puerta de alguien y le pego y fue”.
Tres minutos después fue filmado por Blasco el video que muestra el ataque a Rodríguez y a Hernán O.
Luego, Enrique se muestra sorprendido porque, tras cometer el crimen, lo sorprendió una serie de disparos que pudo esquivar: “Cumpa, había un par de soldados y me sacaron a los tiros re mal. Le pegué, se cayó y fui y lo rematé en la espalda, pero el otro que salió corriendo no pude, y ya cuando miré para el costado estaban todos los soldaditos”.