Un productor agropecuario de 68 años sufrió una violenta entradera el pasado jueves por la noche en su campo de la zona rural de Bigand. Cinco delincuentes armados lo sorprendieron cuando salía de la chacra, lo maniataron con precintos y le exigieron dinero. Después de unos 40 minutos, escaparon con dinero, herramientas y su camioneta, que luego fue encontrada abandonada a varios kilómetros del lugar.
Juan Alberto Frare contó en una entrevista con Radio Casilda que un grupo de maleantes lo sorprendió alrededor de las 20.10, cuando se dirigía al pueblo para visitar a su hija y a su nieta.
Al detenerse para cerrar la tranquera, fue sorprendido por varios hombres encapuchados que exhibieron armas de fuego. Lo hicieron subir a la parte trasera de su Ford Ranger y volvieron con él hasta la casa de campo, donde vive solo.
Una vez dentro de la vivienda, los asaltantes lo obligaron a desactivar la alarma y lo ataron. Luego le preguntaron dónde tenía dinero. Frare entregó unos dos millones de pesos que tenía en un escritorio, 2.200 euros y otros 700 mil pesos que llevaba en la camioneta. Sin embargo, los delincuentes insistieron en que tenía más dinero y lo amenazaron. “Les pedí por favor que no me mataran”, relató el productor.
Los ladrones revolvieron toda la casa y también revisaron un galpón. Finalmente se llevaron una amoladora, un taladro, una soldadora, una caja de tubos y otras herramientas. Antes de escapar, dañaron el DVR de las cámaras de seguridad, aunque dos dispositivos habrían logrado registrar parte de la secuencia. También se llevaron una moto hasta un sector alejado del campo, aparentemente para dificultar que Frare pudiera pedir auxilio.
Los delincuentes escaparon en la Ford Ranger. Frare quedó atado a una silla y consiguió caminar unos 1.500 metros hasta la ruta 178, donde llegó al establecimiento de su hermano, dedicado a la cría de pollos.
En ese trayecto interminable pasó una camioneta que no se detuvo. Finalmente, su hermano lo desató y llamó a la Policía. La camioneta fue encontrada abandonada al costado de un canal, a unos ocho kilómetros del campo, luego de que fuera localizada por un comisario de Alcorta.
La División Científica Forense de la PDI de Casilda trabajó durante la madrugada en la escena y secuestró dos precintos plásticos y el DVR dañado.
Frare contó que esta es la tercera vez que sufre un robo en el campo, aunque las anteriores habían sido escruches en los que los ladrones se llevaron principalmente herramientas. Esta vez, por la precisión con la que los delincuentes actuaron, sospecha que pudieron contar con información previa sobre sus movimientos.
“Se ve que habían hecho una investigación de mis movimientos, porque casi todas las tardecitas me voy un rato al pueblo”, señaló. Incluso no descartó que haya un datero en la localidad.
“Uno es un colono, pero no soy multimillonario. Se ve que el que pasa la información le erra”, dijo en la emisora casildense.
La investigación quedó a cargo de la Fiscalía de Casilda, con intervención de la Unidad Regional IV y la PDI.