La Policía de Investigaciones (PDI) realizó un allanamiento en Fisherton tras una maniobra encubierta en la que efectivos se hicieron pasar por repartidores de una aplicación de delivery para ingresar sin levantar sospechas al domicilio investigado por venta de drogas.
El procedimiento se llevó a cabo en una vivienda de José Ingenieros al 7600, por orden de la fiscal Mercedes Banchio, del Equipo Especializado en Microtráfico de la Fiscalía General.
Según informó el Ministerio de Justicia y Seguridad, los agentes de la División Microtráfico llegaron al lugar en motocicletas equipadas con cajas de reparto, lo que les permitió acceder al pasillo donde se encontraba la vivienda sin alertar a los ocupantes.
La investigación se había iniciado el año pasado y ya había derivado en allanamientos anteriores. Sin embargo, nuevas tareas de vigilancia y registros fílmicos permitieron detectar que uno de los investigados habría retomado la comercialización de estupefacientes, por lo que se solicitó una nueva orden judicial.
Durante el operativo, en el que participaron además la Sección Canes de la PDI y un grupo de irrupción de la Unidad Regional II, fueron trasladados Ángel B., de 63 años; Juan F., de 46; y Gustavo A., de 54.
En la vivienda los investigadores secuestraron 44 envoltorios de cocaína con un peso total de 17,64 gramos, $721.600 en efectivo, 13 dólares, tres teléfonos celulares, anotaciones de interés para la causa y una bolsa con vestigios de material estupefaciente.
Además, al identificar a los ocupantes se comprobó que uno de los hombres tenía un pedido de captura vigente emitido por la Justicia de Diamante, en la provincia de Entre Ríos, situación que fue informada a las autoridades judiciales.
Los tres hombres quedaron a disposición de la fiscal interviniente, mientras continúa la investigación por presunta infracción a la Ley de Estupefacientes.