Un villagalvense que puso su moto a disposición para cometer balaceras contra la casa y la farmacia del intendente de Alvear, Carlos Pighin, en 2023, fue condenado a 9 años de prisión. El joven, Nicolás Lemo, condujo su Honda Wave y trasladó al tirador, un joven que entonces tenía 17 años.

El juicio oral terminó este lunes en el Centro de Justicia Penal de Rosario. El Tribunal de Juicio, integrado por el juez Mariano Alliau, condenó a Lemo, de 24 años, por los delitos de abuso de arma y daño agravado en concurso ideal entre sí; amenazas con arma de fuego en concurso real con los anteriores y portación ilegal de arma de fuego de guerra.

El fiscal Franco Carbone había pedido una pena de diez años de prisión efectiva y lo había acusado por intimidación pública agravada por el empleo de un arma de fuego, daño agravado por empleo de arma de fuego, en concurso ideal, en concurso real con portación ilegítima de arma de fuego de guerra, en carácter de coautor.

El ataque ocurrió el 19 de diciembre de 2023, nueve días después de que Pighin asumiera como titular del Ejecutivo de Alvear. Según probó la acusación, Lemo llegó alrededor de las 0.46 a la localidad junto con un adolescente de 17 años, a bordo de una Honda Wave roja, con la finalidad de realizar “tareas de inteligencia” antes del ataque.

La farmacia del intendente de Alvear, atacada a tiros a fines de 2023.

Una hora más tarde, alrededor de la 1.56, dos sujetos con cascos regresaron en una moto del mismo modelo pero de otro color hasta el domicilio de Pighin. El acompañante fue quien efectuó los disparos: al menos seis tiros con una pistola 9 milímetros contra la fachada de la vivienda del jefe comunal y el comercio lindero, una farmacia.

Los tiros provocaron daños en la persiana y el cristal de una ventana del local, en el cristal del mostrador, en la puerta de ingreso, en una pared exterior de la vivienda y en el interior del living.

Lemo quedó registrado por las cámaras de videovigilancia de la comuna mientras conducía la moto roja, sin casco. Las imágenes permitieron reconstruir los dos recorridos desde Villa Gobernador Gálvez hasta Alvear y también identificar esta primera moto, que luego fue secuestrada en el domicilio del acusado y tenía la misma patente que la utilizada durante el ataque. Habían intentado tapar la chapa, pero la cinta cobertura se cayó al pasar por un lomo de burro.

Además, en el allanamiento a la casa de Lemo hallaron otra Honda Wave oscura que, aunque no pudo probarse, –tenía la patente tapada– la Fiscalía no tiene dudas que fue la segunda moto que utlizaron los tiratiros.

El hecho se produjo en un contexto de reiteradas balaceras utilizadas como forma de enviar mensajes intimidatorios y mafiosos. En el caso de Alvear no pudo probarse judicialmente quién instigó el ataque ni cuál fue el motivo.

La investigación sí detectó una posible conexión con el mundo carcelario. Un hermano de Lemo se encontraba detenido en Piñero y, de acuerdo con la pesquisa, se sospechó que desde allí podía haber surgido el encargo.

Al momento del ataque también existía un intento de avance de algunas organizaciones criminales sobre sindicatos, cooperativas y decisiones políticas de la región. En ese contexto aparecía Cristian Nicolás “Pupito” Avalle, mando medio de Los Monos detenido en Ezeiza, junto con Jonatan “Jano” Fernández, señalado como organizador de varios delitos de esa estructura. En septiembre de 2023, ambos habían hablado de “plantar bandera” en ese territorio para “hacer negocios”. Hoy, Pupito purga una sentencia a prisión perpetua.

La sombra de Pupito Avalle sobrevoló la investigación.