Este jueves por la mañana dictaron prisión preventiva por cuatro meses a Fausto Giordano, el joven de 20 años que se presume que manejaba el 208 que volcó el sábado pasado en Casilda, donde murieron cuatro ocupantes y un quinto quedó internado en grave estado. El fiscal Emiliano Ehret logró confirmar que, además, manejaba alcoholizado. Sin embargo, el abogado defensor del muchacho planteó una hipótesis que cambiaría por completo el enfoque del caso: que Fausto no manejaba.
El fiscal afirmó que tenía 0.93 g/l de alcohol en sangre al momento del siniestro vial, que hay filmaciones del auto en viaje e incluso personas que lo identificaron al volante. “La evidencia es clara", enfatizó. Y, a la espera de más información, aventuró que “tomó una curva muy cerrada y conocida” a una velocidad altísima “atento a cómo quedó el auto, partido en dos y a la cantidad de víctimas”.
La defensa, a cargo de José Luis Abichain Zuain sostuvo, en cambio, que él no conducía el auto. Fausto G., el acusado, dijo estar “destrozado” aunque no se le tomó declaración ya que se encuentra en estado de shock.
“Lo que señaló el fiscal, a nuestro criterio, es que las filmaciones identificaron los autos. No se determinó la imagen del conductor. Mi representado no dijo que manejaba ni que no manejaba. Hizo una breve exposición”, dijo Abichain Zuain este mediodía, en contacto con el programa De 12 a 14 (El Tres).
Como había circulado la versión que supuestamente Fausto corría una picada con otro auto, Ehret explicó que se detectó un 207 gris a través de las cámaras, cuyos dos ocupantes fueron entrevistados en el marco de este legajo. Señaló que esas personas conocían a las víctimas del vuelco y fueron, de hecho, quienes identificaron a Fausto en el asiento del conductor. Ellos iban a ir también a comprar hamburguesas al mismo local, pero por falta de combustible no los siguieron y regresaron unos diez kilómetros antes del lugar donde ocurrió la tragedia.
El joven de 20 años, según indicó la cronista de El Tres, pidió la palabra y comentó: “Estoy destrozado. Perdí a mi mejor amigo y a la gente que más quería”. Quienes presenciaron la audiencia –entre ellos familiares de las víctimas– apuntaron que Fausto G. al día de hoy tiene golpes visibles en su rostro por el siniestro.
Por su parte, la defensa del acusado introdujo otra hipótesis. Aseveró que el vehículo era propiedad de Ramiro, uno de los cuatro fallecidos, y no lo conducía Fausto. Por ese motivo, pidieron su libertad bajo el pago de una caución de 5 millones de pesos y el cumplimiento de una serie de reglas de conducta.