Un joven de 20 años fue llevado a audiencia imputativa en la tarde de este jueves por tres hechos gravísimos que se presume que cometió este año: haber matado a tiros en un robo a un conductor de Uber, haber participado en una tentativa de homicidio en barrio Las Flores y haber disparado contra una casa. Se trata de Uriel Ismael “Yaka” Fernández, quien cayó el pasado miércoles en un allanamiento de la brigada de la unidad de Violencias Altamente Lesivas de la Policía de Investigaciones en Batlle y Ordóñez al 1700.
Las tres carpetas judiciales dadas a conocer contra el joven delincuente expusieron un manejo de altísimo nivel de violencia. La jueza a cargo de la audiencia Luciana Vallarella ordenó la prisión preventiva efectiva por el plazo de ley.
De acuerdo a la acusación llevada adelante por la fiscal Laura Riccardo, el pasado 14 de marzo “Yaka” pidió un Uber para trasladarse desde Plutarco al 900 hasta Pasaje 556 y Belén. A las 6.03 llegó un Renault Kangoo manejado por el prefecto retirado Juan Carlos Baini (57) y se subió tanto Fernández como un menor de edad.
En las inmediaciones de José María Rosa y 5 de Agosto, asaltaron a Baini, sustrajeron su celular, y “Yaka” le dio dos disparos por la espalda, que resultaron mortales. Para dicho ataque usó una pistola calibre 22, según la evidencia recolectada en el legajo. La secuencia fue tan rápida que el exagente federal no llegó a sacar la pistola que solía portar.
La fiscal le atribuyó también una tentativa de homicidio del 31 de marzo pasado perpetrada en Malvón al 1700, en Las Flores. En ese hecho, Fernández manejó la moto desde la que su acompañante realizó 16 balazos que impactaron en una joven de 28 años que estaba en la puerta de su casa.
La víctima de la balacera resultó herida en el abdomen con lesiones en bazo, riñón, páncreas y en médula a nivel de la tercera vértebra lumbar, por lo que quedó parapléjica.
El último caso imputado a Fernández tuvo lugar la semana pasada. La fiscal Riccardo indicó que el pasado 2 de agosto efectuó al menos tres balazos contra el frente de una casa de Violeta al 1700, también en Las Flores, donde no hubo heridos. Los disparos fueron posteriores a haber amenazado a quienes viven allí a finales de julio.