Cuatro policías fueron condenados y puestos en prisión este miércoles por las vejaciones que sufrieron siete jóvenes en el marco de un procedimiento de identificación que comenzó en las Cuatro Plazas de barrio Belgrano y continuó en la ex Comisaría 14ª. A su vez, otros ocho efectivos recibieron condenas de prisión condicional por omisión de denuncia y otros nueve resultaron absueltos de distintos delitos.
En total, 21 uniformados estuvieron en el banquillo durante tres semanas ante los jueces Florentino Malaponte, Fernando Sosa y Gonzalo López Quintana. En su alegato inicial la fiscal Karina Bartocci había solicitado penas de entre 5 y 10 años de prisión. Tras el veredicto dictado este miércoles, la funcionaria dijo estar conforme con que, al menos, se hayan impuesto condenas.
El hecho por el que los policías fueron a juicio se remonta a marzo de 2018 y recién se debatió siete años después.
El episodio de violencia institucional comenzó el viernes 23 de marzo de 2018 alrededor de las 4 en Provincias Unidas y Mendoza, donde un grupo de siete jóvenes –seis varones y una mujer de entonces 21 y 24 años– estaba reunido, sentado en un banco de una de las cuatro plazas, conversando.
En un momento, dos de ellos se dirigieron en moto a un quiosco cercano y advirtieron que los seguía un patrullero con las luces apagadas, que comenzó a acelerar sin dar la voz de alto. Esa fue la secuencia inicial de las violentas aprehensiones que, según la acusación, incluyeron burlas, insultos, amenazas, golpes, manifestaciones obscenas y vejaciones por parte del personal policial.
Los jóvenes permanecieron esposados en la comisaría 14ª hasta aproximadamente las 16 o 17 y luego fueron liberados sin que se les formara causa alguna.
Durante las tres semanas de debate se analizaron los distintos escenarios de los apremios y los grados de involucramiento del personal policial, tanto en los apremios ilegales como en los delitos de hurto –calificación por la que distintos acusados resultaron absueltos–, falsedad ideológica e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Tras el veredicto, Bartocci señaló que “por lo menos hubo condenas”.
Los policías que el tribunal halló culpables son Roberto Salinas, Santiago Morgan, Sergio Romero y Diego Ojeda. Los cuatro quedaron en prisión preventiva desde este miércoles hasta que la sentencia quede firme.
Los primeros tres recibieron penas de cuatro años de prisión e inhabilitación por vejaciones agravadas por ser cometidas con violencia, en concurso ideal con lesiones leves dolosas y falsedad ideológica de instrumento público agravada por la condición de funcionario público.
Este último delito, sin embargo, no fue atribuido a Ojeda, quien fue condenado a tres años y seis meses de prisión.
Otros ocho efectivos recibieron condenas de tres años de prisión en suspenso por favorecimiento personal por omisión de denuncia agravado por su condición de funcionarios públicos, es decir, por haber omitido denunciar los hechos de violencia institucional.
En tanto, el tribunal dictó absoluciones para nueve uniformados, algunos de los cuales estaban acusados de delitos graves.
“En principio lo que solicitó la acusación no es todo lo que se resolvió, pero hay que esperar los fundamentos para evaluar si corresponde una apelación”, dijo la fiscal en un breve comentario tras el veredicto.
Y agregó que “objetivamente, en el Código Penal el delito de vejaciones tiene un mínimo de un año, lo cual, si bien se trata de un hecho grave –que un policía golpee a una persona–, tiene una pena considerada leve o mínima”.