El comisario Eduardo Quispe, hasta hace unos días a cargo de la seccional 5ª de Empalme Villa Constitución, terminó preso este jueves tras una audiencia en la que compartió banquillo con ocho personajes del bajomundo de esa localidad.

En la imputación, el uniformado quedó pegado a un grupo de dealers liderados por Juan Gabriel “Cráneo” Mazón, a los que, según la evidencia, el policía les cobraba dinero y oficiaba de informante para que estos ejercieran su actividad delictiva. La componenda funcionó algunos meses, hasta que Mazón cayó detenido en junio de 2025 en un operativo de la Brigada de Microtráfico de la PDI. En ese entonces, los detectives incautaron una decena de teléfonos celulares, entre ellos el de Celeste T., novia de Mazón.

Lo cierto es que el contenido de ese celular, donde abundaban chats entre el dealer y su pareja, significó la caída del comisario Quispe. En el aparato, los pesquisas hallaron una grabación encubierta de uno de los encuentros “en lugares aislados y en horas de la madrugada” entre el transa Mazón y el comisario de Empalme Villa Constitución.

La reunión tuvo lugar el 18 de mayo a las 3 de la madrugada, en algún punto de la periferia de Empalme. Al parecer, Cráneo Mazón pasó a buscar al comisario, que para no ser detectado junto con el dealer apagó su celular.

La charla bien podría ser un diálogo de un policial negro criollo. Con el motor en marcha del auto de Mazón como telón de fondo, el dealer y el comisario abordan cuestiones del mundillo delictivo durante poco más de nueve minutos.

Quispe le advierte sobre una Ranger blanca del flamante “jefe de drogas” de la región; le dice que “está todo podrido”, al tiempo que Mazón le cuenta que “andan muchos autos de civiles” al acecho.

Sin saber que era escuchado, el comisario Quispe menciona al transa Eduardo “Gordo Tife” Ventroni –imputado junto con sus hijos Brian y Jonathan–, quien “mueve droga alevosamente” frente a la casa del propio policía. Y le advierte a Cráneo Mazón que su amigo Martín Goñi –también imputado– tiene la casa marcada y suele ser habitué de la casa del Gordo Tife.

Mazón, el hombre que grabó al comisario de Empalme.

Pero el motivo de la reunión entre Cráneo y Quispe pronto vira hacia otras cuestiones: una extorsión dirigida a Facundo Stizza, presidente comunal de Empalme Villa Constitución, cuyo hijo al parecer tenía malas juntas y, tiempo antes, había protagonizado un altercado vial, escapando de un control de identificación al mando de una camioneta que luego escondió en un campo.

“Escuchá. Sacale cinco palos, sacale. Decile: «Vos te pensás que yo no sé que tu hijo se escapó de la Policía cuando lo corrieron y que escondieron la chata en el campo y que después la fue a buscar caminando; que la chocaron y la mandaron a arreglar. Así que no me rompás las bolas, dame la plata si no querés perder las elecciones y que te escrache por todos lados con eso». Cinco o seis palos le sacás seguro”, propone el comisario.

“De última, la plata que le saque, vamos miti y miti”, dice Cráneo, que cierra el diálogo con “mañana te doy 200 más”.

La reunión secreta culmina; tras el parte de novedades y el pago por protección de 200 mil pesos, Mazón se despide del comisario. Y como broche de oro, ya a solas, le dice a su aparato: “Todo grabadito”.

Tiempo después, un peritaje descubrió ese audio entre los miles de mensajes de Mazón y su novia. La voz del comisario Quispe fue reconocida. Casi un año después, terminó preso.

La audiencia en Villa Constitución

La audiencia imputativa se realizó este jueves en los Tribunales Provinciales de Villa Constitución y dejó detenidas en forma preventiva a nueve personas acusadas de integrar una organización dedicada al microtráfico de drogas y a maniobras de extorsión en Empalme Villa Constitución.

El juez de Primera Instancia Ignacio Vacca tuvo por formalizada la imputación y dispuso prisión preventiva para todos los involucrados: domiciliaria hasta el 31 de julio para Celeste T.; prisión preventiva efectiva hasta el 19 de mayo para Ulises C.; y para el resto de los imputados, prisión preventiva efectiva hasta el 31 de julio.

El fiscal Carbone imputó al comisario Quispe, al transa Mazón, a su novia Celeste T., a Martín Goñi, Facundo T., Ulises C. y a Eduardo “Gordo Tife” Ventroni, Brian Ventroni y Jonathan Ventroni por dedicarse al comercio de cocaína y marihuana bajo la modalidad de microtráfico en Empalme Villa Constitución.

De acuerdo con la imputación, Quispe facilitó el desarrollo de la actividad ilícita mediante conductas activas y omisivas, brindando protección policial a cambio de dinero y otras dádivas.

Juan Gabriel “Cráneo” Mazón fue señalado como el cabecilla de la organización y nexo operativo entre los distintos integrantes y el propio Quispe. Según la acusación, coordinaba encuentros, manejaba la logística del grupo y disponía el destino del dinero, que en parte era administrado por su pareja.

Celeste fue imputada como partícipe secundaria, al intervenir en la administración de fondos provenientes de la actividad ilícita mediante transferencias y manejo de cuentas.

Goñi habría tenido un rol activo en la coordinación de la comercialización de drogas, participando en reuniones y facilitando traslados. También quedó ligado a la extorsión al presidente comunal.

Facundo T. y Ulises C. fueron considerados personas de confianza del grupo, mientras que Eduardo Ventroni, vecino del comisario, fue identificado como referente de otro grupo dedicado al narcomenudeo, junto a sus hijos Brian y Jonathan, quienes colaboraban en la distribución y en tareas operativas, incluyendo amenazas a vecinos, según la imputación.

Durante los allanamientos de la semana pasada, Asuntos Internos secuestró distintos elementos vinculados a la actividad investigada, entre ellos droga, plantas de marihuana, una balanza de precisión y otros materiales de fraccionamiento.

En relación con la extorsión contra el presidente comunal de Empalme Villa Constitución, Facundo Stizza, Goñi habría abordado a la víctima a la salida de la sede comunal y le exigió una suma que inicialmente rondaba el millón y medio de pesos, aunque luego fue reducida.

El 19 de noviembre de 2025 Stizza realizó una transferencia de 100 mil pesos a una cuenta vinculada al entorno de Mazón. Sin embargo, las exigencias continuaron, planteó Carbone.

Finalmente, también se le imputó a Quispe la tenencia ilegal de un revólver calibre .32, marca Smith & Wesson, un arma “chivo”, que fue secuestrada durante un allanamiento en su domicilio.