La jueza federal de Garantías de Bahía Blanca María Gabriela Marrón dispuso la prisión preventiva por 180 días de los cinco bonaerenses detenidos el fin de semana pasado en el río Paraná, a la altura de San Nicolás, y en posteriores operativos en los que se secuestró casi media tonelada de cocaína.

La magistrada dictó esa medida a pedido de los fiscales federales Diego Iglesias y Patricia Cisnero, quienes les reprocharon a los imputados integrar una organización dedicada al tráfico internacional de estupefacientes y de haber intentado introducir un cargamento de cocaína en buques de gran porte que se dirigían hacia destinos internacionales.

La resolución alcanzó a Sebastián Di Seri, Damián Leyria, Antonio Straccia, Jorge Ayala y Jorge Miño, quienes fueron detenidos entre el 8 y el 9 de agosto pasado durante los procedimientos realizados por personal de Prefectura Naval Argentina.

La investigación original tramita bajo la dirección de la Unidad Fiscal de Bahía Blanca, con intervención de la Procunar, la fiscalía antidrogas, porque se inició en enero pasado a partir del hallazgo de un bolso estanco que contenía 35 kilos de cocaína, en la costa de la ciudad balnearia de Monte Hermoso. Las tareas posteriores permitieron reconstruir parte de la logística desplegada por la organización y detectar una nueva maniobra que se encontraba en desarrollo en el río Paraná.

Al iniciar su exposición sobre el caso, la fiscal Cisnero recordó que el 2 de enero de 2026, un grupo de guardavidas que realizaba un entrenamiento en inmediaciones del Camping Americano, en la zona de la Reserva Natural Pehuén Co-Monte Hermoso, encontró un bolso en la orilla. En su interior había ladrillos de cocaína, que luego fueron sometidos a peritajes y arrojaron un peso aproximado de 35 kilos, con una pureza superior al 70 por ciento.

Las características del bolso, su impermeabilidad y el lugar donde fue encontrado llevaron a la fiscalía a considerar como hipótesis que la sustancia había sido trasladada por una embarcación menor para intentar introducirla clandestinamente en un buque de gran porte con destino internacional.

Cisnero explicó que la modalidad investigada es conocida como rip-off o “contaminación de carga” y consiste en “acercar una pequeña embarcación a un buque de mayor porte para infectarlo con la droga, con la probable colaboración de algún integrante de la tripulación”, mediante un sistema de izado. Para ello, los estupefacientes son acondicionados en bolsos estancos que permiten proteger la carga del contacto con el agua.

La pista: una compra masiva de bolsos impermeables


A partir del hallazgo, las tareas investigativas permitieron determinar que los bolsos utilizados para transportar la cocaína tenían características coincidentes con un modelo comercializado por una empresa a través de Mercado Libre. En particular, se detectó que el 18 de marzo de 2025 el imputado Sebastián Di Seri había adquirido 25 bolsos estancos de 80 litros, operación que fue considerada de interés para la pesquisa.

También se identificaron adquisiciones de distintos elementos vinculados con actividades náuticas y de navegación, entre ellos dispositivos de comunicación y localización satelital, un motor eléctrico, una envasadora al vacío, un malacate, una balanza y elementos de seguridad naval, pese a que el sospechoso no tenía vínculos con la náutica, reseñó el portal fiscales.gob.ar.

El análisis de las comunicaciones telefónicas, los movimientos de los investigados y los registros de geolocalización permitió luego establecer vínculos entre Di Seri y los otros imputados y reconstruir distintos desplazamientos hacia localidades de la costa del río Paraná.

Nueva maniobra en el río Paraná


Cisnero mencionó que, durante las últimas semanas, las tareas de inteligencia permitieron advertir movimientos compatibles con la preparación de una nueva operación de contaminación de un buque.

En particular, el seguimiento de los investigados y las escuchas permitieron establecer desplazamientos hacia Ramallo y la utilización de distintos vehículos, entre ellos una camioneta Ford Ranger y un auto Citroën C3.

La Gran Brack


El 7 de agosto, los investigadores observaron movimientos de los vehículos de los sospechosos entre Ramallo y distintos puntos de la costa del río Paraná. En una de las vigilancias se constató que tres hombres acoplaban un tráiler a la Ford Ranger, sobre el que se encontraba una embarcación semirrígida denominada “Gran Brack”.

La bolsa Kon-Tiki, de la histórica expedición noruega en 1947.

El análisis de las comunicaciones telefónicas y de los desplazamientos de los investigados llevó a la fiscalía a considerar inminente una nueva maniobra de contaminación de un buque de mayor porte que navegaba por el río Paraná.

Por ese motivo, el 8 de agosto se ordenó la interceptación y requisa de la embarcación, que fue localizada alrededor de las 22.30 en el kilómetro 351 del río Paraná, margen izquierda, en jurisdicción de la localidad bonaerense de San Nicolás.

Los bolsos KPS, cuya compra online fueron la perdición de la banda. Foto: Legajo penal Procunar.

A bordo se encontraban Leyria, Straccia, Ayala y Miño. También había siete bolsos estancos de similares características al encontrado en Monte Hermoso. Los recipientes contenían alrededor de 35 paquetes cada uno y los reactivos de campo dieron resultado positivo para clorhidrato de cocaína. El peso total aproximado fue de 232 kilos.

Otros 267 kilos 


A partir de la interceptación de la lancha, la jueza autorizó también cinco allanamientos realizados el 9 de agosto por personal de la Prefectura Naval Argentina.

Foto: Procunar.

Uno de los procedimientos se llevó a cabo en un domicilio de Ramallo, vinculado con Ayala. Allí, en el garaje, se encontraron otros ocho bolsos estancos de 80 litros, de características coincidentes con los utilizados en la maniobra del río. Los bolsos también contenían ladrillos de cocaína con un peso total aproximado de 267 kilos.

De este modo, entre la droga transportada en la embarcación y la encontrada en el domicilio de Ramallo se secuestraron 499 kilos del estupefaciente, prácticamente media tonelada.

Los otros procedimientos se realizaron en una cabaña del complejo “Recreo de Cabañas Costa de Ramallo”, en un inmueble de la calle Buenos Aires de esa localidad, en el domicilio de Leyria en la localidad bonaerense de La Reja, partido de Moreno, y en la vivienda de Straccia, ubicada en Bernal Oeste, en el sur del conurbano.

En esos lugares se secuestraron más celulares y otros dispositivos electrónicos, documentación, anotaciones, dispositivos de almacenamiento, equipos de navegación y localización, un GPS, un visor nocturno, un motor eléctrico, cabos y otros elementos considerados de interés para la investigación.

El valor de la droga


La Fiscalía estimó que, en una zona portuaria de la provincia de Buenos Aires, la sustancia representaría no menos de 2,5 millones de dólares; si lograba salir del país y llegar a Europa, el valor ascendería a no menos de 16 millones de dólares, mientras que, según la hipótesis de la fiscalía, en otro continente más lejano podría alcanzar los 45 millones de dólares.

El representante del MPF también destacó la existencia de antecedentes penales respecto de dos imputados. En particular, señaló que Damián Leyria había sido condenado a una pena única de 16 años de prisión por el Tribunal en lo Criminal N°1 de Junín y que, durante el cumplimiento de esa pena, había incumplido las obligaciones de las salidas transitorias y permanecido prófugo durante un año.

Respecto de Straccia, indicó que registra una condena a dos años y dos meses de prisión por tenencia ilegal de arma de guerra y que, de recaer una nueva condena en esta causa, podría ser declarado reincidente.