Los ex jefes de la División de Microtráfico de la PDI de Venado Tuerto quedaron en libertad este miércoles. Así lo resolvió el juez provincial Aldo Baravalle, quien entendió que la acusación fiscal no era suficientemente sólida para dictar la prisión preventiva. Los dos efectivos habían sido detenidos la semana pasada, bajo sospecha de brindarle cobertura a un narco del sur provincial. En la audiencia surgió que esa versión que complicó a los policías surgió de boca de un conocido habitué de las crónicas del crimen, Aldo “Totola” Orozco, hoy preso.
Los policías Daniel Grossi y Brian Ducló, jefe y subjefe de Microtráfico hasta la semana pasada, fueron imputados por encubrimiento e incumplimiento de los deberes de funcionario público. En el caso de Grossi, además, se sumó el delito de revelación de secretos.
Las atribuciones delictivas fueron realizadas en los tribunales de Melincué por los fiscales Mauricio Clavero, Franco Carbone, Luis Lagioia y Ana Belén Stampella.
Totola, el buche
Según Venado24, la investigación se inició cuando Aldo “Totola” Orozco, un narco de Firmat con múltiples condenas e historial de denuncias resonantes, “prendió el ventilador” al ser aprehendido por desobediencia a comienzos de agosto.
El conocido traficante, que tenía prohibido el ingreso a Firmat, terminó detenido y declaró ante los fiscales que otro narco del sur, identificado como Manuel Martín Pellegrini Real, de 47 años, contaba con “protección de los jefes policiales de Drogas”, aunque no los identificó con nombres.
Los fiscales, que creyeron en el relato de Totola, concluyeron que esos “jefes de Drogas” eran Grossi y Ducló, quienes terminaron detenidos la semana pasada.
Los fiscales señalaron como principal elemento de cargo que se registraron ocho coincidencias en los impactos de antenas de los celulares del narco Manuel Martín Pellegrini Real y Grossi, lo que implica que en esos momentos ambos coincidieron en un determinado radio de kilómetros.
El defensor oficial Alfredo Cutuli destacó que la mitad de esos impactos corresponden a la localidad de Elortondo, donde vive la pareja de Grossi. Otros registros de las antenas se dieron en Venado Tuerto y Chovet. Sin embargo, no se presentaron registros de llamadas cruzadas entre ambos, publicó el portal Venado24.
Cabe señalar que todavía los fiscales no cuentan con los resultados del peritaje de los teléfonos secuestrados, que fueron enviados a la ciudad de Buenos Aires para su análisis y del que se espera que surjan nuevos elementos.
Frente al juez Baravalle, Grossi afirmó que “no lo conocía” al narco con el que se lo involucra y expuso, además, la precaria situación económica en la que se encuentra.
Antes de ese descargo, el fiscal Lagioia le imputó a Grossi “haber facilitado información confidencial a un condenado por la Justicia Federal por la venta de drogas”, es decir, Manuel Martín Pellegrini Real.
“El accionar delictivo comenzó en marzo de este año y continuó hasta la semana pasada, cuando se concretaron las detenciones”, dijo el fiscal.
Según señaló, “lo hizo con el objetivo de frustrar las diligencias y favorecerlo garantizándole impunidad”.
El tal Manuel Martín Pellegrini Real, el supuesto protegido, fue imputado el 28 de agosto en la Justicia Federal de Venado Tuerto. Tres días antes, Gendarmería lo detuvo en el caserío Villa Divisa de Mayo, jurisdicción de Chovet, donde cumplía prisión domiciliaria por un viejo expediente de drogas. Allí, los federales incautaron 93 gramos de cocaína.
En cuanto a los ilícitos atribuidos a Ducló, Stampella precisó que en un allanamiento que se realizó el viernes 24 de julio en una vivienda de Firmat, aprovechó que él estaba a cargo de la diligencia y facilitó la huida de Totola Orozco, “quien tenía una prohibición de ingreso a la ciudad y estaba siendo investigado por la Justicia Federal por la venta de droga”.
La fiscal puntualizó que “antes de que ingrese a la casa el grupo táctico que debía hacerlo, Ducló entró por sus propios medios, a punta de pistola, diciendo: ‘Afuera o los quemo’”, y añadió que “lo hizo porque sabía que en esa casa estaba Orozco, a quien él conocía”.
Además, Stampella subrayó que “al exfuncionario policial también se le atribuyó no haber confeccionado el acta en la que debía dejar constancia de la presencia del narco y de su fuga”.