Un jubilado de 67 años que es dueño de una vidriería de la zona oeste sufrió una salidera luego de vender un auto para poder pagar sueldos la próxima semana. Mientras se trasladaba en su vehículo, dos delincuentes en moto le reventaron una de las ventanillas en Wheelwright y Dorrego y sustrajeron la mochila con los 28 millones de pesos que acababa de recibir por la operación.
La víctima relató el robo en una presentación que hizo en un Centro Territorial de Denuncias. Señaló que después de haber vendido un vehículo se fue a hacer trámites y posteriormente fue a una cochera que está en San Lorenzo al 1200, donde guardó el bolso con la plata y emprendió el regreso a su domicilio.
Según la denuncia, el ataque de los ladrones tuvo lugar pasadas las 14.30 del jueves, cuando la víctima frenó en un semáforo. Alcanzó a ver que ambos ocupantes de la moto tenían puesta una campera y el casco, para dificultar su identificación.
Tras el hecho, Francisco, uno de los hijos de la víctima —quien también trabaja en la empresa familiar— habló con Rosario3 y expresó el impacto económico y emocional que representa este golpe para la pyme: “Tenemos los 15 empleados anotados, en regla, por ocho horas. Esto es un serrucho, a veces tenés meses buenos y otros malos. Estos últimos meses fueron bastante malos, tuvimos que salir a vender un auto para cubrir los gastos de comienzos de mes. Es porque no podemos recurrir nuevamente a un crédito porque ya estamos endeudados”.
En ese sentido, remarcó el esfuerzo por sostener el negocio en un contexto complejo: “En estos tiempos se achican los márgenes de ganancia. Tenemos la política de pensar a futuro, de no rendirnos. Este año contratamos tres empleados para mejorar todos los procesos, apostamos a una pequeña expansión, a optimizar todo lo que tenemos”.
“Nuestra empresa es Sividrios. Hace cuatro décadas que estamos. De hecho, empezó con mi viejo yendo a colocar vidrios en bicicleta. Hemos pasado crisis, por economía y por la salud de mi papá y mi mamá. Incluso, volví con mi hermana de Europa para hacernos cargo de todo”, agregó.
Después de sustraer el dinero, los delincuentes huyeron a contramano con la moto por Wheelwright en dirección al Monumento Nacional a la Bandera. El vehículo que usaron, aparentemente, era de grandes dimensiones y era de color rojo o dorado, de acuerdo a la descripción aportada.