Un adolescente de 17 años fue aprehendido este jueves por la madrugada en una casa de barrio Godoy por estar involucrado en el enfrentamiento a tiros ocurrido el pasado 11 de junio en Villa Banana, donde fue asesinado el policía federal Rodolfo Manfredi y resultó herido un compañero suyo, Emilio V. Integra el clan Muñoz, que ya tiene a dos miembros familiares detenidos e imputados por la investigación que lleva adelante el Ministerio Público Fiscal.

El procedimiento lo hizo el Departamento de Investigaciones Federales por solicitud de los fiscales federales Santiago Alberdi, Matías Mené y Matías Scilabra luego de la autorización del juez de Garantías Eduardo Rodrígues Da Cruz. El nuevo arresto se realizó en Eduardo Gómez al 2800 después de intervenciones telefónicas y medidas que hacían suponer que el sospechoso se escondía en una propiedad situada allí.

Por el mismo legajo, el pasado lunes fue imputado Jorge Gustavo “Morcilla” Muñoz, uno de los hermanos de Eduardo Rodolfo Muñoz, supuesto líder de la gavilla que vende droga en ese sector de la ciudad, quien permanece prófugo y con un ofrecimiento de recompensa de 20 millones de pesos por datos que conduzcan a su detención. Ambos son parientes del menor arrestado este jueves.

Previo a esa acusación se había hecho otra audiencia, en la que fueron imputados Luis Miguel Muñoz –quien resultó herido en el tiroteo con los policías– y Mario Ezequiel Peralta.

De acuerdo a la teoría del caso, diez personas –entre las que se encontraban los cuatro mencionados– dispararon contra los policías que, a pesar de estar de civil, fueron identificados por los presuntos miembros de la banda que operan principalmente en los pasillos de Gutenberg y 27 de Febrero.

Tras la recolección de imágenes de las cámaras de videovigilancia se pudo establecer que Manfredi, Emilio V. y otro agente ingresaron de civil por un pasillo de Gutenberg entre 27 de Febrero y Gálvez que tiene escasa iluminación. Los “satélites” de la presunta organización de Muñoz comenzaron a silbar como signo de alerta entre ellos y luego empezaron a gritarles: “Cobani, cobani, váyanse”. Se estima que demoraron entre ocho y 11 minutos en identificarlos como policías, cercarlos y balearlos.

Tanto Jorge como Eduardo gritaron a los agentes: “Ustedes no son de acá, toquen a la banda”. Acto seguido los acorralaron y abrieron fuego entre varios.

Manfredi recibió tres tiros por la espalda que le causaron la muerte de manera inmediata. En tanto, Emilio V. cayó con heridas en el abdomen, mientras que el otro policía logró cubrirse con un auto y repeler la agresión con su arma reglamentaria, por lo que resultó lesionado Luis Muñoz, el primero en ser detenido ni bien se recuperó en el hospital de emergencias Clemente Álvarez.