El club Defensores Las Águilas de barrio Godoy sufrió un ataque incendiario de manera intencional este domingo. La cantina ardió en llamas y tuvo pérdidas materiales de consideración que afectaron la actividad de la institución, en el plano deportivo y social, ya que quedaron sin luz y sin mercadería para darle la leche y comida a los más chicos que asisten al lugar. El sindicado como agresor fue un hombre que tiene restricción de acercamiento a una trabajadora del bufé.
“La chica atiende en el bufé y juega en la primera del femenino. Ayer terminamos la jornada a las 16 y nos fuimos con el femenino a jugar de visitante. Ahí apareció él insultando. Se llamó a la Policía, se tomó declaración y como la chica no tenía el papel de la restricción de acercamiento lo largaron. Al rato volvió a ingresar y amenazó con que iba a prender fuego el club”, relató Claudio, presidente de Defensores Las Águilas, en el programa Cada Día (El Tres).
Claudio señaló que al rato recibió el aviso de que había sido incendiada la cantina, por lo que fue hasta el club, aunque ya no había nada por hacer: las llamas habían dañado el freezer, la mercadería, pelotas, conos y hasta la freidora. “Acá le damos la leche a los chicos. También la comida. No pudimos recuperar nada”, afirmó.
“A ella la llevaron a un centro de salud porque estaba con un ataque de nervios. Él no sabemos dónde anda. Me empezó a escribir por WhatsApp de que me iba a romper el auto, que iba a seguir haciendo cosas. Lo bloqueé y me escribió mensajes de texto. “Cuidá tu auto. Fijate cómo te lo voy a dejar”, decían los últimos dos SMS recibidos por Claudio, que fueron exhibidos en El Tres.
El presidente de la institución añadió que los hijos de la pareja hacen baby fútbol allí, tienen 7 y 10 años. “Nos duele porque hicimos todo a pulmón. Cuando nos cedieron el predio esto era un basural. Tratamos de hacer todo de a poco. Ahora no tenemos luz ni para practicar a la tarde”, concluyó.