Una mujer de 45 años sufrió un violento robo este lunes en avenida Circunvalación a la altura del puente que está sobre el arroyo Ludueña. Delincuentes, armados y en motos, se le pusieron a la par y la obligaron a detener la marcha. Luego, la tiraron del vehículo con sus muletas y se fueron con su Palio y sus pertenencias.
El caso fue denunciado ante la comisaría 20ª por la propia víctima, quien explicó que se dirigía por la avenida mano al sur, cuando dos motos con dos ocupantes cada una, exhibieron una escopeta y le gritaron que frene.
La mujer, una vez que logró estacionar, fue atacada por los ladrones, que abrieron la puerta del acompañante y la tiraron de su Palio modelo 1999. Después, le acercaron las muletas con las que se movilizaba, puesto que tiene problemas para caminar.
Los delincuentes se fueron en el auto de la víctima, en el que quedaron 100 mil pesos y un celular.
Tres ataques similares ocurrieron la semana pasada. Uno de ellos se consumó en Sarratea y Schweitzer, cuando una mujer de 34 años que circulaba en una Crypton fue agredida por ladrones que se le pusieron a la par en otra moto. Una vez que frenó le sacaron el vehículo, su celular, y se dieron a la fuga.
El segundo hecho fue en Santa Fe al 7700, donde una mujer de 37 años y sus dos hijas, de 7 y 15 años, fueron golpeadas por dos motochorros, que sustrajeron sus celulares. La adolescente y su madre tuvieron que recibir asistencia en el Heca por traumatismos en el cráneo y en la espalda.
En tanto, en Larrea y Gabriel Carrasco un joven de 26 años iba con su novia en su Wave gris, cuando dos delincuentes en moto se le pusieron a la par, mostraron un arma y les exigieron el vehículo. La víctima entregó el rodado y posteriormente lo denunció ante la comisaría 20ª.
A eso se suma un intento de robo, con características similares, que tuvo lugar en Balcarce y Rioja, cuando un médico que manejaba su auto fue chocado de atrás por un motociclista que, posteriormente, se le puso a la par de la ventanilla del conductor y a los gritos decía que frenara. Asustado, el hombre recién frenó a varias cuadras cuando vio a policías caminantes. Fue allí que el motociclista siguió de largo a toda velocidad, según contó la propia víctima a Rosario3.