Axel Kicillof dio este sábado la definición política más contundente de los últimos meses y dejó lanzada su candidatura para las elecciones presidenciales de 2027. Durante un plenario federal en Avellaneda, el gobernador bonaerense aseguró: “Cuenten conmigo para que el año que viene haya una alternativa para terminar con este modelo”.
La frase, pronunciada ante dirigentes, militantes, intendentes y referentes del Movimiento Derecho al Futuro, fue leída como el punto de partida de su candidatura presidencial, en un escenario atravesado por la reorganización del peronismo y las tensiones internas de Unión por la Patria.
“Estamos acá para comprometernos a construir una alternativa. No alcanza con resistir: tenemos que ofrecer una esperanza para el pueblo argentino”, planteó Kicillof durante su discurso, en el que también cuestionó el rumbo económico del gobierno de Javier Milei.
Además, dejó varios mensajes hacia dentro del PJ: “Una alternativa no se construye desde una oficina”. “Las nuevas canciones se componen colectivamente y de abajo para arriba”, agregó en referencia a las críticas recibidas por parte de La Cámpora por construir su propio espacio político.
El mandatario bonaerense sostuvo que la administración libertaria impulsa un modelo que “perjudica a la producción, el trabajo y la industria nacional”, y llamó a fortalecer una construcción política con presencia en todo el país de cara a la próxima contienda electoral.
El mensaje contra Milei
Kicillof concentró buena parte de su discurso en cuestionar el rumbo económico del Gobierno. “El año que viene tenemos que cambiar el rumbo económico de la Argentina”, afirmó, y sostuvo que “no hay estabilidad si las familias no llegan a fin de mes" ni "orden si los hogares están tapados de deuda”.
El gobernador repitió una de las consignas que más aplausos despertó entre los asistentes: “El problema no sos vos, es Milei”, y aseguró que “la resignación es el verdadero triunfo cultural y psicológico de este modelo”. Sobre el final de ese tramo llamó a “resistir y aguantar porque falta menos para terminar con esta pesadilla”.
También defendió la gestión bonaerense como contracara de la administración nacional. “En la provincia de Buenos Aires hacemos exactamente lo contrario al Gobierno de Milei”, sostuvo, y agregó que su distrito “no se va a arrodillar ante el Gobierno”.
Un llamado a una construcción federal
En otro tramo del discurso, Kicillof insistió en que la salida no puede limitarse a la provincia de Buenos Aires y planteó la necesidad de una estrategia con alcance federal. “Vamos a unir a todas las provincias en un proyecto común”, afirmó, y remarcó que “no existe una solución provincial para una tragedia nacional”.
El mandatario acusó al Gobierno de reemplazar “el federalismo por la dependencia, la extorsión y el castigo” y aseguró que la Nación le quitó a Buenos Aires recursos por “28 millones de millones”. Según sostuvo, si se suma el dinero que, según su visión, dejaron de recibir el conjunto de las provincias, “da lo mismo que ese superávit trucho que dice que tiene”.
En ese marco, insistió en que “no hay país posible con un gobierno nacional enfrentado con las provincias” y aseguró que “el derecho al futuro es para todos” y que “ninguna provincia se puede quedar afuera”.
El peronismo y la convocatoria a otros sectores
Kicillof también dejó definiciones sobre el rol que imagina para el peronismo en la reorganización opositora. Sostuvo que el movimiento debe ser “la columna vertebral de la construcción que se viene”, aunque advirtió que “con el peronismo solo no nos va a alcanzar”.
Por eso llamó a incorporar “sectores políticos y sociales que nunca militaron con nosotros” y rechazó que esa mayoría pueda surgir “de una negociación secreta entre dirigentes, a espaldas de la sociedad”. “La tenemos que construir a la luz del día”, afirmó.
Hacia el cierre del acto sostuvo que la oposición no puede limitarse a esperar un desgaste del oficialismo. “No alcanza con resistir, tenemos que armar un plan con objetivos claros y de largo plazo”, dijo, y remató con otra definición dirigida a su propio espacio: “No podemos confiar en que el fracaso de Milei genere por sí solo una alternativa. No cuenten conmigo para esperar sentado”.
El plenario federal de Avellaneda reunió a dirigentes de distintas provincias, sindicatos y organizaciones políticas y sociales vinculadas al espacio que impulsa Kicillof. El encuentro formó parte de la estrategia de expansión nacional del Movimiento Derecho al Futuro, el armado con el que el gobernador busca consolidar una estructura propia mientras el peronismo debate su reorganización rumbo a 2027.
La definición llega después de una serie de actividades federales encabezadas por referentes de su espacio en distintas provincias y en medio de las discusiones dentro del peronismo sobre el liderazgo opositor para el próximo ciclo electoral.