El expresidente Mauricio Macri participó de un acto en el Club Centro Galicia de Olivos, Vicente López, al norte del conurbano bonaerense, en otra actividad para revitalizar el partido PRO de cara a las elecciones del año que viene.

Durante su exposición, y ante más de 700 personas, el exmandatario ratificó el apoyo del PRO al rumbo del gobierno nacional, aunque sin renunciar a marcar diferencias, y reclamó que el Senado confirme a Santiago Bausili como presidente del Banco Central para blindar la estabilidad económica más allá de cualquier administración.

El encuentro –donde no se permitió el ingreso de la prensa– reunió a intendentes, legisladores provinciales, diputados nacionales, concejales y consejeros escolares del PRO bonaerense. La intendenta local, Soledad Martínez, fue la anfitriona. La elección del distrito no fue casual: Vicente López es el primer municipio de la provincia de Buenos Aires que el PRO gobernó, con Jorge Macri a la cabeza, y donde mayor diferencia de votos sacó en las últimas elecciones legislativas.

“En la Provincia sufrimos un gobernador que cree que para solucionar un problema hay que agrandar el Estado de manera infinita. En donde gestionamos los intendentes del PRO, la gente vive mejor. Que sea el PRO de la Provincia de Buenos Aires el que lidere el cambio, para que esta provincia pueda salir definitivamente del kirchnerismo”, sostuvo la jefa comunal.

El expresidente habló ante una sala colmada y con una ovación que incluyó un pedido puntual: “¡Presidente, Mauricio presidente!”. El exmandatario pidió calma. Cuando empezaron a cantar eso dijo: “No, muchachos, a ver, estamos a un año y medio, estamos en el año 2026, no hablemos de elecciones; no es momento de nada de eso”.

“La crítica honesta no es la que perjudica el cambio, es el silencio”, sostuvo Macri en relación a LLA, y presentó esa premisa como la razón de ser del comunicado que el PRO difundió la semana pasada, el llamado “Manifiesto Próximo Paso”, en el que el partido cuestionó a quienes “frenan el cambio desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer”.

Macri describió ese texto como un ejercicio de coherencia y no como una ruptura. “Yo dije: esto es pensar en voz alta”, afirmó. Y lo enmarcó en la historia del partido: el PRO respaldó a Milei antes de que ganara las elecciones, acompañó las leyes más difíciles y lo hizo, dijo, “sin pedir nada a cambio”. En ese contexto, señaló que callar los errores no protege el cambio sino que abre la puerta al regreso del populismo.

La propuesta más concreta la lanzó en torno al Banco Central. Macri retomó una columna de su exministro de Economía, Nicolás Dujovne, publicada mientras el expresidente estaba en El Cairo, y reclamó que el Poder Ejecutivo eleve el pliego de Bausili al Senado, que la cámara lo apruebe y que todos los candidatos de 2027 deban pronunciarse sobre si lo mantendrán en el cargo.

“Que el Senado lo apruebe, le dé permanencia, y el año que viene todos los distintos candidatos que habrá digan si lo van a sostener en el tiempo”, planteó. El objetivo, explicó, es que el compromiso con la estabilidad macroeconómica quede atado a reglas que trasciendan a los gobiernos.

La actividad en Vicente López fue parte de una gira nacional que Macri retomó con fuerza. El 22 de mayo tiene previsto un acto en Mendoza, el 28 una reunión con legisladores en la sede del PRO en Buenos Aires y el 5 de junio visitará Santa Fe.