La gestión de Maximiliano Pullaro decidió meterse en el debate sobre la legalización de Uber con una clara postura a favor de la aprobación de la ordenanza que envió el Ejecutivo municipal al Concejo, y lo hizo a través de Federico Angelini. La jugada es a dos bandas. Sirve también para que el secretario de Gestión Institucional del Ministerio de Seguridad de la provincia, a quien el gobernador alienta a ser precandidato a intendente, se convierta en una de las voces del debate políticamente más intenso en estos días en la ciudad. Ya había pasado con el tema cuidacoches.
Angelini apuntó contra quienes demoran la aprobación de la ordenanza y puso en cuestión la coherencia de los ediles de La Libertad Avanza. “Alguien que defiende las ideas de la libertad, ¿puede oponerse a que estén las aplicaciones habilitadas en Rosario? Es imposible”, afirmó en diálogo con Radiópolis, por Radio 2.
“Estamos viviendo una locura porque hay caprichosos que no quieren dar el brazo a torcer. Acá hay egos”, sostuvo. Cuando le preguntaron si la disputa pasaba por quién se queda con el crédito político de la legalización, respondió: “Sí, pero se están olvidando de algo: los ciudadanos están mirando este tema”, tanto quienes utilizan las aplicaciones para viajar como quienes encuentran allí un ingreso para llegar a fin de mes.
El funcionario contó que había escuchado a un bloque opositor condicionar su acompañamiento a que la iniciativa surgiera del Concejo y no del Ejecutivo municipal. “La locura más grande que escuché en estos días”, lo definió. “O sea, ciento por ciento ego”. Se refería a La Libertad Avanza. Angelini siguió con el cuestionamiento: “No estamos viendo cómo viven mejor los ciudadanos”, sino quién puede “colgarse una cucarda”.
La intervención provincial en el debate tiene, según explicó, un fundamento en la seguridad pública. “Tener Uber habilitado u otras aplicaciones como Didi es un avance en materia de seguridad”, aseguró. Vinculó esa posición con el trabajo de la gestión de Pullaro y describió las situaciones que genera la falta de habilitación: pasajeros que deben sentarse adelante, conductores que esconden el celular ante un control o que les piden a los usuarios que digan que son familiares.
“Identificar a alguien que va sentado como corresponde en un servicio de transporte, atrás, no es lo mismo” que esas maniobras para disimular el viaje, planteó.
Angelini también remarcó que su posición es anterior a la discusión actual. “Yo desde hace seis años que vengo diciendo que Uber tiene que ser legal”, recordó. Y agregó: “Los rosarinos ya adoptaron a Uber. Independientemente de lo que haga la política, la política está cinco años atrasada en esto”.
El señalamiento alcanza los tiempos del actual oficialismo municipal. Aunque valoró que el proyecto finalmente esté en discusión, dejó expresada su disconformidad con la demora previa y preguntó: “¿Por qué en Rosario estamos atrasados varios años con respecto a lo que decidió hacer el ciudadano?”.
Su respaldo a la legalización incluyó, además, un cuestionamiento a uno de los puntos del proyecto enviado por el Ejecutivo: la tarifa mínima. “¿Por qué yo voy a poner una tarifa mínima?”, preguntó. Ante el argumento de que un viaje podría costar menos que el colectivo, respondió: “Bueno, mejor. El ciudadano viaja mejor y más barato. Mejor, bienvenido sea”.
De todos modos, sostuvo que el oficialismo está dispuesto a discutir modificaciones sobre tarifas y tasas, y reclamó que esas negociaciones se encaminen hacia la aprobación. “Dejen de boludear”, fue la expresión que utilizó para sintetizar el mensaje que, a su juicio, deberían escuchar los concejales.
También vinculó la necesidad de resolver la regulación de las aplicaciones con el siguiente debate que quiere impulsar: la ordenanza necesaria para aplicar la ley provincial sobre cuidacoches. “Cerremos este tema Uber, tenemos que avanzar en el tema de la ordenanza de los trapitos para poder aplicar la ley provincial y que no haya extorsionadores en la calle”, reclamó.
Sobre su posible candidatura a intendente, Angelini evitó una definición personal y se encuadró en la estrategia del oficialismo. “Lo más importante es que no se retroceda”, afirmó, después de destacar las transformaciones del gobierno provincial y sostener que Rosario “está mucho mejor”. Sobre quién encabezará la propuesta electoral, señaló: “Lo definirá el gobernador, sin lugar a dudas va a tener opinión el intendente, pero es en el marco de una estrategia electoral y ahí nos someteremos”.