Las elecciones estudiantiles que se celebraron esta semana dejaron un escenario favorable para el oficialismo de cara a la renovación de los propios representantes del sector como así también para cuando se elijan las autoridades y decanos en la Universidad Nacional de Rosario (UNR) en 2027. Por lo pronto, el reformismo -núcleo político que sostiene el proyecto encabezado por el rector Franco Bartolacci- tendrá la mayoría para renovar la conducción de la Federación Universitaria de Rosario (FUR).
El actual presidente de la Federación, Alejo Rossi, estudiante de Comunicación Social, señaló a Rosario3 que los resultados obtenidos tienen que ver más con el “acompañamiento” y “cercanía” para con los alumnos que con lo “ideológico”. Cree que la presencia de la agrupación identificada con La Libertad Avanza no constituye “una tendencia” ni un “vuelco en las ideas”. Y resaltó el valor de la lucha del sector por la ley de financiamiento universitario, algo que es visto de cerca por la política tradicional.
La militancia universitaria es el “semillero” de los futuros dirigentes y, a manera de ejemplo, por la conducción de la FUR pasaron el actual rector y el hoy intendente de Rosario, entre otros.
-¿Qué lectura hacen de los resultados en las elecciones estudiantiles?
-Estamos muy contentos de la revalidación a la conducción del reformismo después de tantos años y en estos tiempos de tanta volatilidad electoral. En tan poco tiempo hemos logrado mantener la presidencia de los centros en Ciencia Política, Psicología, Derecho, Agrarias y Odontología; se creció en Veterinarias, Arquitectura y también en Humanidades donde cambió la conducción. Hubo muy buena participación de los estudiantes. Volvimos al esquema de elecciones en tres días, mediante el gesto del gremio no docente al levantar el paro hubo actividad plena en las tres jornadas y eso le dio legitimidad del proceso electoral. Y todo se hizo en orden y tranquilidad, muy ordenado más allá de las chicanas políticas.
-¿Cómo interpretan el apoyo al reformismo por parte de los estudiantes?
-Hay un mayor volumen de estudiantes en las facultades pero siguen siendo como cuando era más chicas donde el contacto es muy cercano. Con la militancia se puede resolver problemas y saber qué les pasa a los estudiantes. La revalidación en la conducción de los centros tiene que ver más con las gestiones de acompañamiento a los estudiantes en términos académicos, estando cerca, conociéndolos. Y no tanto con lo ideológico sino que votan compañeros que ven todos los días y que los acompañan.
-Los libertarios creen que el resultado obtenido _3 consejeros y 4 secretarías en los centros de estudiantes_ por su agrupación fue un batacazo. ¿Lo ven así?
-Teniendo en cuenta el escenario nacional y la potencia de un proyecto nacional, es muy poca representación ya que no llegaron al 5 por ciento de los votos totales para la categoría de consejeros y no llegaron al 2 por ciento en la votación para los centros. Esto no marca una tendencia ni un vuelco en las ideas.
-Los resultados obtenidos ratifican la continuidad del espacio al frente de la FUR, ¿hay definiciones ya sobre tu sucesión?
-El congreso de la FUR no tiene fecha aún pero será seguramente en agosto. No hay definido todavía sucesor.
-¿Estos números impactarán en la elección del rector y los decanos del año que viene?
-Sí, claro. Las organizaciones reformistas somos del mismo espacio político de (el rector) Bartolacci. Cuando arrancamos este proceso en 2019 contábamos con pocos consejeros directivos, ahora llegamos casi al 50 por ciento en toda la universidad y esos votos impactan en la gestión. Los consejeros que elijan a las nuevas autoridades serán los que se elijan post elecciones de abril del 2027. Se trata de un mensaje de revalidación al proyecto político en toda la universidad. A cinco años de haber dado el batacazo, seguimos sosteniendo el mismo volumen de centros y esto ha impactado en otras facultades. Tenemos una proyección muy buena por el contexto en el que se da. Hay mucha volatilidad, agrupaciones nuevas, más participación política y se sigue sosteniendo el reformismo.
-Este año se vio activa participación de políticos tradicionales, ¿fue mayor que en otras oportunidades?
-La universidad es un eje de discusión muy fuerte hoy en la Argentina, está en boca de todos, dentro de la agenda nacional, a diferencia de otros momentos. Muchos de los dirigentes de los diferentes partidos han tenido un paso por la universidad. Hay un ojo puesto ahí porque la discusión por la universidad se volvió potente, de agenda nacional y está cruzado porque muchos referentes fueron también militantes universitarios.
-Frente al desprestigio de la política tradicional y la falta de liderazgos jóvenes, ¿a ustedes los miran con otra atención?
-Los diferentes espacios somos formadores de cuadros políticos. Es que la militancia universitaria conlleva una experiencia, revalidar gestiones en un período de ocho meses _a diferencia de la política tradicional que es de 4 años o al menos de 2_, en todo el tiempo se vive con intensidad de campaña, y las facultades terminan siendo los semilleros de la política. En realidad, la política en general mira con atención a la universidad porque la militancia es la que hizo las dos marchas más grandes que tuvo el país en mucho tiempo, demostró la capacidad de organización, logró aprobar la ley de financiamiento, la justicia nos da la razón, y hoy a donde los partidos les cuesta llegar los estudiantes lo hicieron.