Diego Santilli empezó, con el tucumano Osvaldo Jaldo y el correntino Juan Pablo Valdés, una ronda de conversaciones con los gobernadores para conseguir los votos que el gobierno de Javier Milei necesita para suspender las Paso nacionales de 2027. Si bien todavía no hay agendado un encuentro del jefe de Gabinete con el santafesino Maximiliano Pullaro, fuentes vinculadas al mandatario provincial dicen que las conversaciones son permanentes y que en las próximas semanas ambos dirigentes podrían sentarse cara a cara.

La suspensión de las Paso es una condición que La Libertad Avanza cree necesaria para garantizar la reelección de Milei por un par de razones: prefiere evitar una elección anticipada que, en caso de no ser favorable, puede precipitar escenarios complejos como le pasó a Mauricio Macri en 2019; y le quitaría a un peronismo fragmentado una herramienta que facilitaría la unidad. A cambio del apoyo de los legisladores que responden a los gobernadores para ese y otros proyectos, como la ley de presupuesto, analiza distintos tipos de acuerdos para no complicarles la reelección a los mandatarios provinciales en los territorios.

El marco no es de confianza absoluta, pues la Casa Rosada ya incumplió varios compromisos con las provincias, pero el viaje de Milei a París con 13 mandatarios mejoró la onda entre unos y otros.

Pullaro no fue parte de ese viaje, pero Santa Fe está dentro de las conversaciones y él ya se pronunció a favor de suspender las primarias nacionales, aunque las defiende a nivel provincial. Según revelaron fuentes de Unidos a Rosario3, el diálogo entre el gobierno santafesino y el jefe de Gabinete es fluido, aunque es la exvicegobernadora y actual diputada nacional Gisela Scaglia la interlocutora.

Scaglia y José Núñez en Diputados, y Carolina Losada y Eduardo Galaretto en el Senado, son los votos que el pullarismo le garantiza al gobierno en el Congreso nacional. Los socialistas Esteban Paulón y Pablo Farías ya anticiparon su rechazo a la modificación de las reglas electorales que impulsa La Libertad Avanza.

El socialismo es, a la vez, una traba fundamental para que pueda plantearse un acuerdo electoral entre el oficialismo santafesino y el nacional a nivel provincial. Sin embargo, según fuentes del radicalismo y el PRO, sí hay diálogo sobre los comicios en las ciudades en general y en Rosario en particular.

La razón que esgrimen es la posibilidad de que un escenario de tercios, en el que candidaturas fuertes de Unidos y La Libertad Avanza dividan el voto antiperonista, le dé posibilidades reales de triunfo al líder de Ciudad Futura, Juan Monteverde.

¿Hasta dónde avanzaron esas negociaciones? “Hubo charlas. Todo lo que haya que hacer para cuidar a Rosario lo vamos a hacer”, fue la respuesta de una fuente al tanto de las mismas.

Otra mirada

Otros sectores de Unidos plantean una mirada diferente. Que Milei necesite suspender las Paso para que no funcionen como una encuesta anticipada que pueda generar tensión en los mercados no habla de fortaleza, sino de debilidad: La Libertad Avanza ya no es la fuerza política que construía su propio “vamos por todo”, con la pretensión no solo de reelegir a nivel nacional, sino de teñir de violeta las provincias y las ciudades.

En su mejor momento en Rosario, el oficialismo nacional obtuvo 31 puntos y ganó, con Juan Pedro Aleart de candidato, la elección de constituyentes en abril del año pasado. Pero hoy las encuestas lo muestran como una fuerza en retroceso, algo lógico desde el punto de vista socioeconómico: el Gran Rosario es acaso el aglomerado que más sufre el modelo económico que, como en los 90, mata la industria y la construcción. Eso se refleja en que esté al tope del ranking de desempleo, con el 11,5 por ciento.

Todo esto lleva a que La Libertad Avanza haya moderado los objetivos: ahora solo se trata de garantizar la reelección de Milei.

¿Por qué Pullaro se abrazaría a un proyecto que aunque tiene aún respaldo fuerte está en etapa declinante y que, si reelige, es más por el rechazo que puede provocar en un sector importante de la ciudadanía el regreso del kirchnerismo que por la adhesión genuina con la que pueda contar el presidente?, se preguntan desde estos sectores de Unidos.

En todo caso, dicen dirigentes que comparten esta visión, es la misma lógica de la pretensión de suspender las Paso: el que necesita que no se lea como una derrota anticipada el resultado de la elección en Santa Fe, que abrirá el calendario electoral con internas abiertas en abril y generales en junio, es el gobierno nacional.

Sería eso, entienden, y no otra cosa lo que llevaría a La Libertad Avanza y al propio presidente a quitarle intensidad a la elección en la provincia, algo que, de todos modos, sería de mutua conveniencia.

No solo eso. La semana pasada, en una entrevista con este medio, uno de los principales dirigentes del radicalismo santafesino, Julián Galdeano, comenzó a instalar una idea que gana cuerpo dentro de ese partido: que, si Pullaro es reelecto, se convertirá al día siguiente en una figura política nacional con chapa de presidenciable para 2031. Para eso, debe mostrar fuerza propia y evitar ser visto como un gobernador que va detrás de Milei.

En cuanto a lo local, para completar la mirada falta un dato fundamental: si Pablo Javkin irá o no por un tercer mandato. En caso de que lo haga, leen en algunos sectores de Unidos, el clivaje sería continuidad o cambio. En ese eventual escenario, acaso no sea mal negocio para el oficialismo rosarino que se divida el voto de la oposición.