La Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) difundió este miércoles un duro comunicado en el que expresó su “más enérgico rechazo” a las recientes declaraciones del ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, quien descalificó a economistas y referentes que manifestaron preocupación por el presente de la industria argentina. El pronunciamiento se enmarca en una nueva escalada verbal entre el Gobierno nacional y sectores que cuestionan el impacto del actual esquema económico sobre la producción y el empleo.
En el documento, la entidad sostuvo que “la descalificación y el agravio no constituyen una respuesta a los problemas que atraviesa el aparato productivo” y advirtió que las industrias enfrentan “una realidad compleja”, marcada por la caída de la actividad, la pérdida de competitividad, el incremento de los costos y la incertidumbre para invertir y sostener puestos de trabajo.
Fisfe remarcó que quienes representan al sector industrial tienen la responsabilidad de señalar esas dificultades y proponer alternativas, por lo que consideró que desacreditar esas posiciones “no contribuye al debate democrático ni a la construcción de políticas públicas” orientadas a recuperar el crecimiento económico.
Asimismo, la entidad reivindicó el papel de la industria como uno de los motores del desarrollo nacional, al destacar su aporte en la generación de empleo de calidad, la innovación, el agregado de valor y el fortalecimiento de las economías regionales. En ese sentido, afirmó que el sector “merece ser escuchado con respeto”, aun cuando existan diferencias con las políticas implementadas por el Gobierno.
Finalmente, la Federación Industrial de Santa Fe ratificó su voluntad de mantener el diálogo institucional y convocó a los distintos actores públicos y privados a sostener un intercambio basado en el respeto, los datos objetivos y la búsqueda de consensos. “La industria no necesita agravios. Necesita políticas que promuevan el desarrollo y un diálogo serio entre el sector público y el sector privado”, concluyó el comunicado.
El comunicado completo
"Desde la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), nuevamente, manifestamos nuestro más enérgico rechazo a las expresiones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien calificó de manera despectiva a quienes expresan preocupación por la situación de la industria nacional.
La descalificación y el agravio no constituyen una respuesta a los problemas que atraviesa el aparato productivo. Las industrias argentinas enfrentan una realidad compleja, caracterizada por la caída de la actividad, la pérdida de competitividad, el aumento de los costos y la incertidumbre para invertir y sostener el empleo.
Quienes representamos al sector industrial tenemos la responsabilidad de advertir sobre estas dificultades y de proponer soluciones. Descalificar esas voces no contribuye al debate democrático ni a la construcción de políticas públicas que permitan recuperar el crecimiento.
La industria es un pilar fundamental del desarrollo nacional. Genera empleo de calidad, impulsa la innovación, agrega valor a la producción y fortalece las economías regionales. Por ello, merece ser escuchada con respeto, independientemente de las diferencias que puedan existir.
Reafirmamos nuestra vocación de diálogo institucional y convocamos a todos los actores públicos y privados a sostener un intercambio basado en el respeto mutuo, los datos objetivos y la búsqueda de consensos que permitan construir una Argentina con más producción, inversión y trabajo.
La industria no necesita agravios. Necesita políticas que promuevan el desarrollo y un diálogo serio entre el sector público y el sector privado".
Qué dijo Caputo
El pronunciamiento de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) se conoció después de las declaraciones del ministro de Economía durante una exposición ante agentes del mercado, donde defendió el rumbo económico del gobierno y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
En ese marco, el funcionario cuestionó con dureza a quienes sostienen que el crecimiento de sectores como el agro perjudica a la industria y calificó de "tarados" a quienes realizan ese tipo de planteos.
Además, afirmó que entre 2011 y 2023 la actividad industrial cayó un 10% pese a los subsidios y utilizó esos datos para respaldar la política económica oficial.