“Hoy en Argentina hay una coincidencia ideológica y política del gobierno de Javier Milei con la visión nueva de los empresarios” y el Presidente es un “sujeto del sector privado, ciento por ciento, a diferencia de otros gobiernos”. Así lo definió el periodista especializado en economía Leandro Renou, quien acaba de publicar el libro “Jefes” (editorial Aguilar) sobre cómo la elite empresaria argentina se convirtió en el verdadero poder. En ese sentido, cree que los empresarios “condicionan, influyen y presionan” sobre los gobiernos, aunque hoy hay “coincidencias” y un modelo de “liberalización económica” que beneficia a los “no prebendarios”: aquellos que no necesitan del Estado como los vinculados al petróleo, los minería, los capitales financieros, y los que apoyan al gobierno entre ellos los unicornios y las tecnológicas.

Renou escribe en Página12 y se desempeñó como subdirector de la sección Economía en Tiempo Argentino. Trabajó en otros medios como El Cronista Comercial, Buenos Aires Económico y Letra P. Además tiene columnas en radio y televisión. El próximo miércoles presentará su nuevo libro en una librería de Buenos Aires y luego recorrerá varias universidades. Antes, atendió a Rosario3:

-¿Qué papel juegan los empresarios hoy en la Argentina? 

-Un papel central. En la post pandemia hubo un proceso de concentración económica en todo el mundo que les ha dado un manejo del poder muy importante. Daniel Hadad admitió en una entrevista que el poder económico es más grande que los Estados. Eso interpreta claramente cómo ha sido el proceso en Argentina y en el mundo y con una posición de injerencia directa sobre el poder político muy importante hasta dentro de los mismos Estados. Cuando asumió Donald Trump estaban los empresarios más importantes de la tecnología del mundo sentados en la primera fila y hasta tuvo funcionarios que fueron empresarios. Hoy en Argentina hay una coincidencia ideológica y política del gobierno de Javier Milei con la visión nueva de los empresarios.

-¿Los empresarios tienen el poder y los políticos gobiernan?

-Es una buena manera de plantearlo. Cristina Fernández decía que en el pico de su popularidad había tenido apenas el 25 por ciento del poder de todo el país y eso que era la presidente. Hoy la ecuación es peor, encima es un gobierno que sacó en la segunda vuelta casi un 30 por ciento de los votos o sea llegó al balotaje con el 70 por ciento de la población en contra. La gran pregunta es cómo se sale de esta asimetría entre el poder económico y los Estados. Lo primero que hay que hacer es recomponer la base del votante. La última elección de Cristina (en 2011) sacó el 54 por ciento de los votos y eso le permitió tener una base social muy importante. Milei tuvo un empujón más grande al principio y eso le permitió hacer cambios de fondo. No se trata de combatir al sector privado sino de distribuir mejor el eje del poder. Si tenés esa base podes hacerlo; si no es muy difícil.

Portada del libro "Jefes", de Leandro Renoud.

-¿Los empresarios condicionan, influyen o presionan sobre los gobiernos? 

-Los empresarios condicionan, influyen y presionan sobre los gobiernos. Eso hay que verlo en diferentes períodos de tiempo. Al principio golpeaban la puerta a los funcionarios para que hicieran tal o cual cosa. Hoy más bien hay intereses que son coincidentes. En una entrevista al creador de Apple le preguntaron si tenía que pagar o no más impuestos y respondió que si pagaba más impuestos no iba a solucionar los problemas del mundo. Y Marcos Galperín tomó esa respuesta cuando le preguntaron lo mismo. Milei se pliega a eso y dice que no quiere cobrarle más impuestos. Y eso es una coincidencia. 

-¿Quiénes son los Jefes?

-Son los que disputan el poder entre el poder económico y el político, y esos son los grandes empresarios. Dependen las épocas ya que la búsqueda de una burguesía nacional tuvo varios capítulos. El pre y post pandemia divide dos burguesías. Una es la más convencional con empresarios como Paolo Rocca, Luis Pagani, Eduardo Elzstain, Eduardo Eurnekian y Franco Macri, por citar algunos, aquellos con negocios vinculados al Estado. Y desde el 2000 en adelante empezamos a ver a los empresarios con negocios montados en servicios vinculados a internet. Los unicornios representados en Endeavour y muy vinculados a éste gobierno, Marcos Galperín, los dueños de Globant y las empresas relacionadas a la economía del conocimiento. Y después están los anfibios, los empresarios que sostienen que había que cambiar la visión para acomodarse a la situación de poder como Elzstain, los Braun de La Anónima o el recientemente fallecido Carlos Miguens de Quilmes. 

-Ahora bien, Milei va en contra de algunos empresarios. A Rocca lo corrieron de varias licitaciones. Incluso hay sectores que se ven perjudicados por el actual modelo económico. ¿Cómo se explica eso?

-El de Milei es un gobierno particular, esto no es una disputa de poder. Hay una situación de acomodar la liberalización económica para beneficiar a empresarios no prebendarios. El gobierno rechaza a los empresarios que tienen necesidad de la política económica por eso rechaza a los de la construcción, la industria y el comercio; sectores que están hoy en crisis. En cambio se centra en los autosuficientes como el petróleo, la minería y la especulación financiera que no necesitan nada del Estado. El caso de Rocca es diferente. Rocca sabe que a la larga va a ganar de nuevo, el poder económico es persistente en el tiempo y el poder político no. Los empresarios quieren cambios de fondo y estructurales, independientemente si le va bien o no al poder político. Milei no hizo compaña diciendo que iba a favorecer a los empresarios pero termina convirtiéndose en un sujeto del sector privado ciento por ciento, a diferencia de otros gobiernos. Tiene claro el modelo, mantiene congelado la suma fija para las jubilaciones pero mantiene beneficios para el sector petrolero, por ejemplo.

-Se habla de posibles candidaturas presidenciales de empresarios como Jorge Brito y hasta se mencionó a Hadad. ¿Lo ves realmente posible?

-El nombre de Hadad ha dado vuelta, pero no lo veo. Lo de Brito es real. Mi libro no es contra los empresarios y estoy a favor del sector privado, mi libro cuenta sobre la disputa del poder. Me parece saludable que (los empresarios) se metan en la política. Pero que se metan desde la política y no para ejercer el poder desde el poder económico. Es valorable que bajen a pisar el barro para meterse en la discusión de la política. Es preferible eso, antes que operen desde el poder económico para que los gobiernos hagan una u otra cosa.

-¿A qué relacionas el ataque de Milei contra Ignacio de Mendiguren el pasado domingo en la Exposición Rural de Palermo?

-Más a una situación de nerviosismo e inestabilidad del Presidente producto de una tensión económica muy fuerte en los conurbanos y que lo hace actuar de esa manera.

-¿Cuál es tu lectura sobre la reunión de un grupo de empresarios con la titular del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, en su visita al país?

-Fueron la mayoría afines ideológicamente al gobierno como Marcos Bulgheroni, Elzstain, De la Serna de Mercado Libre, o el de Ternium. No hubo representación de los opositores, ni de los sectores afectados y mucho menos sindicatos. Estuvieron empresarios afines al gobierno, como toda la gira de Georgieva que se movió en ese rango de mucho apoyo al gobierno.

-¿Hay empresarios que quieren un mileísmo sin Milei, es decir un candidato que mantenga el rumbo económico y diferente a las formas de Milei?

-Los empresarios cuando ven que los gobiernos empiezan a fracasar buscan una vía de centro, por ejemplo cuando Sergio Massa era opositor al kirchnerismo o en el 2019 cuando Alberto Fernández fue una transición hacia el medio. Empiezan a explorar vías más amables, que sean sostén del ajuste y socialmente más responsables. Hoy hay un empresariado oficialista -sobre todo los unicornios y la tecnológicas-, otro opositor a Milei como los industriales o las pymes de la producción, y un sector que puede ser que esté empezando a pensar en una tercera vía y va en ese sentido la reunión de Rocca con Mauricio Macri cuando le pidió que se involucre más. Esa vía de exploración surge cuando el gobierno de turno empieza a flaquear, en varias oportunidades sucedió lo mismo.