La causa que investiga al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito tuvo este miércoles un nuevo capítulo con la declaración testimonial de la escribana Adriana Mónica Nechevenko de Schuster ante el fiscal federal Gerardo Pollicita. La profesional fue quien intervino en la certificación de las escrituras de dos inmuebles vinculados al funcionario y ahora deberá aportar precisiones sobre esas operaciones.
El primer dato es que Nechevenko no “llevó su celular”, lo que impidió que ante la reiterada respuesta por su parte de "no me acuerdo", no contara con su dispositivo para "refrescar su memoria", consignó Clarín.
La escribana negó que dos jubiladas le hayan prestado la plata al jefe de Gabinete para las operaciones inmobiliarias. Fue la primera testigo de la causa que se presentó en Comodoro Py, estuvo dos horas declarando y certificó la compra del departamento de Caballito de Manuel Adorni.
“No hubo préstamos de dinero, así, en efectivo, no hubo”, fue la frase más fuerte que dejó la escribana a la salida de Comodoro Py, quien aclaró que trabaja con Manuel Adorni desde “hace muchos años”.
Nechevenko dijo que “no hubo irregularidades en las operaciones”, aseguró que se trató de “una operación normal” y remarcó varias veces que las dos mujeres involucradas en la causa “no prestaron dinero para el inmueble de Caballito”.
En ese sentido, volvió a remarcar: “No le prestaron US$200.000, no le prestaron plata y tampoco les pregunté si eran jubiladas. Todos los datos que se necesitan los acabo de dejar en el juzgado”. “La operación del inmueble de Caballito fue una compraventa con una hipoteca con un saldo de precio, no hubo préstamo”, cerró la escribana.
Consultada sobre el origen del dinero utilizado en las operaciones, evitó dar precisiones y señaló que esa explicación corresponde al propio funcionario.
La investigación judicial pone el foco sobre un departamento ubicado en Caballito y una propiedad en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz, ambos inmuebles que no figurarían en la declaración jurada del funcionario. En particular, la Justicia busca esclarecer por qué la unidad porteña fue escriturada por un valor considerablemente inferior al precio de mercado, una diferencia que alimentó las sospechas sobre el origen y la forma de la operación.
La jueza habría intervenido además en la escritura de una propiedad registrada a nombre de la esposa del funcionario, Julieta Bettina Angeletti, en Exaltación de la Cruz.
La presentación fue por la investigación judicial que analiza la compra del inmueble ubicado en el barrio porteño de Caballito. La operación, realizada el 18 de noviembre de 2025, fue declarada por un valor de 230 mil dólares y quedó bajo análisis por la estructura financiera utilizada para concretarla.
Además, otra línea de la pesquisa apunta a las visitas que la escribana realizó a la Casa Rosada. Según registros oficiales bajo análisis, ingresó al menos siete veces entre julio de 2024 y enero de 2026, movimientos que ahora también forman parte del expediente.
La Justicia avanzó sobre una de las líneas centrales de la investigación patrimonial que involucra a Manuel Adorni y citó a declarar a las cuatro mujeres que supuestamente habrían financiado en dólares dos operaciones inmobiliarias en el barrio porteño de Caballito. La medida fue dispuesta por el fiscal federal Gerardo Pollicita, que busca reconstruir el origen de los fondos utilizados en la compra de los inmuebles y verificar la consistencia de los préstamos privados asentados en las escrituras.
Según surge del expediente, Claudia Sbabo y Beatriz Viegas aparecen vinculadas a la adquisición del departamento de la calle Miró, donde actualmente reside el jefe de Gabinete. En paralelo, también fueron convocadas Graciela Isabel Molina y Victoria María José Cancio, quienes figuran en otra operación sobre una propiedad ubicada en la calle Asamblea, también en Caballito. La fiscalía puso la lupa sobre estas hipotecas privadas por el volumen de los montos y por la modalidad de financiamiento, poco habitual para este tipo de transacciones.
La investigación busca determinar si esos préstamos resultan compatibles con el patrimonio declarado por el funcionario y si existió respaldo documental y financiero suficiente para justificar las operaciones. En Comodoro Py no solo observan el recorrido del dinero, sino también la simultaneidad de varias compras e hipotecas registradas en un corto período, un dato que volvió a colocar bajo sospecha la evolución patrimonial de Adorni.