El proyecto de reforma electoral en la provincia que tiene media sanción de Diputados y este jueves podría ser aprobado por el Senado incluye, entre distintos puntos, la obligatoriedad del debate de los candidatos a gobernador. De manera sorpresiva apareció la cuestión en el texto de la ley a sancionar y avanza en otros detalles del evento como la organización, la posible fecha, los ejes temáticos y la transmisión como así también las sanciones a la eventual silla vacía si es que alguno de los aspirantes decide no participar.
El dictamen que fue aprobado por mayoría la semana pasada en el recinto de la Cámara Baja incluye en el Título noveno _acerca de la Campaña Electoral_ el artículo quinto sobre el Debate Electoral Obligatorio. Allí se mencionan los “debates electorales públicos previos a las elecciones generales para la categoría de gobernador, con la finalidad de dar a conocer y debatir ante el electorado las plataformas electorales de las agrupaciones políticas, promoviendo un voto informado y una mayor transparencia en los procesos electorales”.
De esta manera, Santa Fe regula por primera vez en su historia la obligatoriedad de los debates electorales para la máxima categoría. Esto hoy también está previsto por el Código Electoral Nacional, con una ley específica, para las elecciones presidenciales, algo que está vigente desde 2016 y que ya tenido dos instancias como fueron los debates de 2019 y 2023. Sin embargo, en el marco de la reforma electoral que impulsa el gobierno nacional, esa obligatoriedad busca ser derogada solapadamente en el proyecto que está en el Congreso.
El expediente que ahora estudia el Senado santafesino también avanza en la organización del debate. Dice que estará a cargo del “juez electoral” quien determinará “la sede, la fecha, el formato, la duración y las reglas de participación” y será quien va a “encomendar la organización técnica a universidades con sede en la provincia o a entidades de reconocida trayectoria en la promoción de la democracia”. Esto llama la atención ya que los autores del texto solo hablan de “universidades”, sin distinción de públicas o privadas, y no avanzan sobre quienes serían esas “entidades” promotoras “de la democracia”.
La Universidad Nacional de Rosario, como tal, organizó sólo los debates electorales en 2021 cuando se eligieron senadores y diputados nacionales. Y su Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales también lo hizo para otras elecciones. Pero ninguna con candidatos a gobernador. Todas esas instancias tuvieron difusión a través de los medios digitales y se hicieron en ámbitos académicos.
Desde hace más de dos décadas son los medios de comunicación privados quienes organizaron los debates electorales y con enorme difusión. En cuanto a la categoría a gobernador el primero que se hizo fue en Canal 5 en 2011 y desde el 2015 hasta el 2023 se hicieron en El Tres TV con la posibilidad de ser retransmitidos para todo el territorio provincial. Rápido de reflejos cuando fue consultado al respecto en Radio2, el diputado provincial José Corral (Unidos) dijo que van “a echar mano a la experiencia de los medios y periodistas” a la hora de organizar el debate electoral recordando su experiencia cuando fue candidato por Cambiemos en 2019.
“La fecha de realización debe establecerse conforme el Cronograma Electoral, dentro de los quince (15) días anteriores al comicio, procurando que no se superpongan los debates de las distintas categorías ejecutivas”, concluye ese artículo poniéndole fecha a la instancia y dejando abierto la posibilidad de otros escenarios de deliberación para otras categorías.
Se prevén también los ejes temáticos del debate que se van a definir “mediante un mecanismo de participación ciudadana abierto, transparente, inclusivo y vinculante que garantice a la ciudadanía la posibilidad de proponer y priorizar asuntos de interés público”. Tampoco hay precisiones al respecto. Hasta ahora, los ejes temáticos de los debates electorales se fijaron en común acuerdo entre los organizadores y los participantes, según la experiencia santafesina en la materia.
En cuanto a la difusión y accesibilidad del debate, el proyecto establece que “se transmite en vivo y en forma simultánea por los servicios de comunicación audiovisual situados en la provincia, las plataformas digitales oficiales y los medios que dispongan su retransmisión. La transmisión es de acceso libre y gratuito. Debe garantizarse la accesibilidad mediante sub-titulado, audio-descripción e intérprete de Lengua de Señas Argentina”.
Además de señalar el carácter obligatorio del debate para los aspirantes a la Casa Gris, se contemplan las sanciones para quien incumpla con la normativa. “Sin perjuicio de las sanciones correspondientes a las faltas electorales establecidas en Libro IV, si la persona candidata no asistiera al debate electoral el espacio físico que le hubiera sido asignado permanecerá vacío e identificado con su nombre y apellido, a fin de dejar constancia de su ausencia”, dice el artículo correspondiente. Es decir, habrá atril vacío y con la identidad del ausente.
En los debates presidenciales el único que faltó fue Daniel Scioli cuando era el candidato del Frente para la Victoria en 2015 y se hizo el primero de la historia sin ley todavía. En los de Santa Fe siempre hubo asistencia perfecta.