La estrategia que el gobierno nacional encaró para proteger el DNU 70/23 encontró en el gobernador Maximiliano Pullaro un aliado clave. José Núñez, diputado santafesino que responde al mandatario provincial, aportó la firma 34, que era la que le faltaba al oficialismo para sacar el despacho en el plenario de comisiones que incluyó los límites que imponía la ley de tierras a la venta de campos a extranjeros en el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada. En la maniobra tuvo un rol clave Gisela Scaglia, presidenta del bloque de Provincias Unidas e interlocutora del gobierno santafesino con el jefe de Gabinete de la administración libertaria, Diego Santilli.
Con el cambio en esa norma, que el gobierno pretende que se trate el 21 de octubre en el recinto, la oposición dialoguista tiene un argumento para no dar quórum en la sesión especial a la que los sectores más duros del antimileísmo convocaron con temas incómodos para el mileísmo: el rechazo al DNU 70/23, la emergencia en discapacidad, la situación de los endeudados y el financiamiento universitario.
La intervención santafesina tuvo dos pasos. Primero, Scaglia, como presidenta de bloque, pidió reemplazar en la comisión al rionegrino Sergio Capozzi, que no podía participar de la reunión, por Núñez. El santafesino se incorporó y firmó el dictamen de mayoría, lo que permitió completar el número que necesitaba el oficialismo.
Núñez, que es dirigente del PRO, suele acompañar en sus posturas al gobierno nacional, por lo cual personalmente no le resultó incómoda la situación. Pero sí hubo cortocircuitos con otros sectores de Provincias Unidas, que dijeron no haber sido avisados de que se lo iba a proponer como reemplazo de Capozzi.
El asunto hizo ruido, según revelaron fuentes de ese sector a Rosario3, porque había un acuerdo entre los bloques para que los reemplazos por ausencias en las comisiones se pudieran pedir hasta el lunes de la semana de la reunión a las 18. Como esta semana hubo un feriado, el plazo se estiró hasta el martes. En este caso, se hizo minutos antes de la reunión. El oficialismo tenía hasta ese momento 33 firmas, insuficientes para sacar el dictamen. “Entró por la ventana en la comisión de hoy para firmar el dictamen tramposo (que será vetado si es que se aprueba) y así boicotear la sesión de mañana”, escribió ayer en X la diputada kirchnerista Julia Strada sobre Núñez.
El resultado fueron 34 firmas para el despacho de mayoría, de acuerdo con la información oficial de la Cámara de Diputados. El plenario de Asuntos Constitucionales y Legislación General avanzó así con el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, que ya tenía media sanción del Senado, pero con un agregado políticamente decisivo: dos artículos para dejar sin efecto la derogación de la ley de tierras dispuesta por el DNU 70/23 y restituir plenamente esa norma.
Eso le da a los dialoguistas que cuestionan la venta irrestricta de tierras a extranjeros un proyecto encaminado para atender ese reclamo sin acompañar la caída completa del decreto.
La apuesta de la Casa Rosada es que esa alternativa alcance para que no se sienten en sus bancas este jueves a las 14. Sin los 129 diputados necesarios para el quórum, la oposición no podrá abrir la sesión ni someter a votación el rechazo del DNU.
La maniobra encierra una marcha atrás del gobierno nacional. El decreto firmado por Milei en diciembre de 2023 había derogado la ley que limita la propiedad rural en manos de extranjeros. Ahora, para preservar el conjunto de las desregulaciones, La Libertad Avanza aceptó incorporar al proyecto de propiedad privada la recuperación de esa misma legislación.
La discusión por las tierras había vuelto a poner al decreto en el centro de la disputa después de los fallos de la Corte Suprema. La posterior decisión judicial que preservó provisoriamente las restricciones y el giro legislativo del oficialismo redujeron la presión sobre los sectores intermedios.
El episodio vuelve a exponer, además, las diferencias dentro de Provincias Unidas. Mientras Núñez acompañó el despacho oficialista, otros integrantes de esa bancada impulsaron un dictamen alternativo junto con la Coalición Cívica.
En ese tablero, el sector de Pullaro hizo un aporte concreto a la estrategia de Martín Menem en momentos en el que la propia Scaglia mantiene conversaciones con Santilli para un acuerdo de mutua conveniencia: el voto legislativo de leyes clave para el gobierno nacional, entre ellas la suspensión de las Paso, a cambio de que La Libertad Avanza y el presidente Javier Milei le quiten intensidad a la disputa electoral en la provincia y fundamentalmente en Rosario en 2027.