El diputado nacional José Núñez, santafesino de Provincias Unidas, anticipó que el bloque que encabeza la ex vicegobernador Gisela Scaglia no dará quórum para el tratamiento de la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional disconforme con el apuro del gobierno por sancionarla, pero dijo que si el oficialismo consigue el número de legisladores suficientes para arrancar la sesión bajará a la sesión con una postura de respaldo crítico al proyecto. Esto quiere decir que la mayoíra de los 18 diputados de la bancada apoyarían en la votación en general, pero intentará introducir cambios al proyecto. Aunque al menos dos de sus integrantes votarían en contra: los socialistas santafesinos Pablo Farías y Esteban Paulón.
“Una reforma laboral que todos los argentinos venimos pidiendo desde hace tantos años, que se trate en extraordinarias y con tanto apuro, es raro. Nosotros no damos quórum porque no estamos de acuerdo con la forma en que se está llevando el proceso”, señaló Núñez en diálogo con el programa Radiópolis, de Radio 2. Sin embargo, aclaró que, si la sesión se abre, el bloque participará de la discusión: “Si consiguen el quórum vamos a bajar a dar nuestros aportes y acompañar la reforma”.
El legislador explicó que el acompañamiento se dará “con un sabor amargo”, ya que, a su entender, el tratamiento acelerado impide un debate más profundo. “Hubiera estado muy bien discutir el tiempo que tengamos que discutir con el objetivo de sacar una mejor ley, que sea una reforma profunda y en serio”, planteó.
Uno de los puntos que generó mayor preocupación en Provincias Unidas fue el artículo 44 del proyecto, vinculado a las licencias laborales. “Cuando pusieron el artículo 44 y el tema de las licencias nos preocupó un poco. Porque no da lo mismo una enfermedad que un accidente laboral o un accidente jugando al fútbol. Eso requiere mayor nivel de discusión”, sostuvo Núñez. El diputado consideró que la redacción original era deficiente y remarcó que finalmente el oficialismo debió retirarla: “Fue tan malo ese artículo que lo tuvieron que sacar”.
También puso reparos sobre el Fondo de Aportes Laborales (FAL), uno de los ejes de la reforma, al advertir que su impacto dependerá de la reglamentación posterior. “Queda todo supeditado a una reglamentación. Si el aporte que hacen las compañías no genera una función de trabajo donde se contrate más gente, puede terminar desfinanciando la Ansés”, advirtió. En esa línea, sostuvo que la reducción de cargas para el empleo formal debe estar asociada a un aumento efectivo de la contratación: “Está bien discutir los aportes para bajar la carga de contratar a un trabajador, pero eso tiene que estar atado a que haya crecimiento de la contratación laboral en la Argentina”.
En cuanto a la estrategia parlamentaria, Núñez explicó que existen distintas posiciones dentro del espacio. “Provincias Unidas tiene varias propuestas. Hay un dictamen de la Coalición Cívica, otro de Nicolás Massot y una disidencia que planteamos desde el PRO”, detalló. De todos modos, aseguró que el bloque buscará influir en la redacción final. “Vamos a bajar y dar el debate e intentar incidir en los puntos que hay que cambiar. Hay que juntar los votos, estamos en ese trabajo”, agregó.
Consultado sobre el cierre de la fábrica de neumáticos Fate, el diputado vinculó la discusión con la situación de competitividad de la industria argentina, a partir de conflictos recientes en el sector productivo. “Es innegable que hay un problema con la competitividad en la Argentina. Primero hay que hacer las reformas estructurales. Si no generamos mejores condiciones y ponemos en igualdad de condiciones a nuestras industrias, ninguna va a poder competir”, afirmó. Según su análisis, la baja de aranceles a productos importados terminados es funcional a la política antiinflacionaria del gobierno, pero es mortal para la industria local a la que no se le reducen los costos de los insumos. “Se beneficia al consumidor, pero cuando se quede sin su fuente de trabajo no va a poder consumir”, advirtió.
Por último, Núñez opinó que el paro general de este jueves es una “pantomima”. “Creo que la CGT llegó a un acuerdo con el gobierno. No sirve hacer un paro si no das las peleas que tenés que dar”, afirmó. También criticó que el Ejecutivo evite confrontar con algunos sectores. “El gobierno no toca la cuota sindical ni los fondos de las obras sociales. Tiene la característica de hacerse el duro con los jubilados, con los discapacitados y con el Garrahan, pero cuando tiene que dar pelea con la verdadera casta se van al mazo”, concluyó.