Al pedido de apertura del frente Unidos para que se sume La Libertad Avanza (LLA) de cara al próximo año electoral y así evitar la posibilidad que Juan Monteverde se imponga en la ciudad tal como lo planteó el dirigente del PRO Cristian Cunha en Rosario3 el domingo pasado, el diputado provincial socialista Rubén Galassi –cuyo partido forma parte también de la coalición gobernante– descartó esa posibilidad. “Tenemos una concepción de gobierno que ellos no comparten” y tienen “un claro matriz autoritario” argumentó. Por lo tanto cree que “juntarse para ganar una elección y no ponerse de acuerdo en lo que vas a hacer” es una verdadera “frustración”.

El ex periodista y ex ministro de Gobierno de la administración de Antonio Bonfatti –entre otros cargos durante los mandatos del Frente Progresista– defendió la actual conformación del espacio y la gestión de Maximiliano Pullaro. También lo hizo con la de Pablo Javkin en Rosario. Hasta se animó a proponer el actual modelo de gobierno provincial para el país. Y no avanzó sobre los pasos que seguirá el socialismo dentro de Unidos de cara a las elecciones de 2027, tras haber ratificado la conducción partidaria con la incorporación de sectores que estaban afuera.

-¿Cómo ves la posibilidad de que abrir la puerta a la LLA para ingresar a Unidos como lo plantean algunos dirigentes del PRO?
-Hay que defender el frente Unidos, a la coalición de gobierno y al gobernador quien es la referencia máxima de este proceso. Estamos llevando adelante transformaciones trascendentales como las reformas judicial, previsional y constitucional; y esto tiene que ver con el compromiso asumido. Cuando se plantea incorporar a LLA mi análisis es que tenemos una concepción de gobierno que ellos no comparten. Me cuesta entender cómo  imaginan confluir y encarar políticas de gobierno con quienes tienen una concepción de gobierno que no arregla rutas, universidades con recursos insuficientes y salarios de miseria, o eliminan programas como medicamentos oncológicos. Además de los ataques constantes no sólo a la prensa sino a los que piensan distinto. Todo eso marca a un gobierno con un claro matriz autoritario. En Unidos somos otra cosa, somos democráticos, con una idea del rol del Estado y dar respuesta con mucha sensibilidad en este momento social.

-¿Pero no hay riesgo que se imponga Monteverde en la ciudad si no se juntan Unidos con los libertarios?

-Es que cuando uno imagina gobernar un Estado (provincia, ciudad o país) lo tiene que hacer sobre lo base de lo que va a hacer para la ciudadanía. Juntarse para ganar una elección y después no ponerse de acuerdo en lo que vas a hacer, lo único que genera es una frustración. Unidos tiene todas las posibilidades de seguir gobernando porque veo un gobierno local (el de Rosario), junto a la coordinación con la provincia, realizando grandes transformaciones. No sólo invirtiendo en lugares simbólicos como el Monumento a la Bandera y la recuperación de la costa central sino también importantes obras en barrios populares como el nuevo tramo de Provincias Unidas, la intervención en la calle Ayacucho y el Museo del Deporte de la zona sur, y el pavimento definitivo para Empalme Graneros. Eso marca un gobierno en marcha, vamos a llegar al 2027 con muchas posibilidades de seguir gobernando Rosario.

-¿Cuál es la idea del socialismo para el 2027?, ¿ir con candidato propio para una interna en la ciudad?, y ¿en la provincia?
-Queremos fortalecer Unidos porque está transformando la provincia y muchas ciudades. Demostramos que es una coalición de gobierno amplia que incluye al socialismo, el partido de Javkin, la Unión Cívica Radical, la democracia progresista, y el PRO que ha demostrado mucha sensibilidad social como la gestión de Gisela Scaglia. Definiremos en el 2027 qué es lo mejor para la coalición y para seguir gobernando. Entiendo que hoy hacer alquimias electorales es precipitar los tiempos. Todavía tenemos muchas reformas que hacer como el proceso de selección y sanción de magistrados y fiscales, o la nueva ley electoral.

-¿Qué postura tiene el socialismo sobre la nueva ley electoral en la provincia?
-Hay consensos básicos importantes. Las PASO son una herramienta importante para fortalecer la participación ciudadana. No nos preocupa ir a votar varias veces, los que le ponen un precio a la democracia esconden una matriz autoritaria y les molesta la participación popular. Votar no es un gasto ni un problema y por eso defendemos las PASO. Con respecto a la Boleta Única, Santa Fe es pionera y va continuar siéndolo. Reivindicaciones y avances en materia de transparencia como Ficha Limpia y paridad de género ya están consagradas por ley. Un sinnúmero de leyes del sistema electoral se deben transformar en un código electoral que recoja las cuestiones establecidas por la nueva Constitución como las elecciones cada cuatro años, una representación distinta en la Cámara de Diputados mediante sistema D´Hont con mayoría especial, y los nuevos pisos para acceder a las bancas en los órganos deliberativas. La concepción por dónde va a ir la ley es en base a esas concepciones y consensos básicos.

-¿Cómo analizan el lógico desgaste de la gestión Pullaro y el impacto que tendrá en el próximo año electoral?
-El gobernador tuvo que asumir grandes desafíos. Veníamos de una situación de mucho desorden, falta de planificación, había que ordenar el Estado, garantizar que los chicos estén en la escuela, sostener los ingresos de los estatales en un contexto recesivo y hacer una reforma previsional que permita salvar la Caja como lo hicimos. Hubo que asumir una situación dramática en materia de seguridad y Pullaro se puso al frente con inversiones para equipar las fuerzas policiales y el servicio penitenciario, pero también con un paquete de leyes _como la de microtráfico_ que hoy están dando sus resultados. No se ha resuelto el problema pero negar los avances en seguridad es ser miope o tener intención política

-¿Ahora de qué manera convencer al electorado que Pullaro debe seguir gobernando?
-Hay que reivindicar el camino que está llevando Pullaro como terminar el hospital regional de la zona sur y proyectar el ferrocarril urbano para Rosario en un momento donde Nación no invierte en obras y pocas provincias lo hacen. Santa Fe es un ejemplo sobre cómo se pueden ordenar las cuentas sin la necesidad sólo de tener equilibrio fiscal sino en pos de tener un plan estratégico en materia de obras públicas a largo plazo como acueductos, hospitales o las mil aulas. Es un gobierno que entusiasma y permite proyectar un modelo de gestión incluso para la Argentina. 

-¿Qué sentís cuando ves los cambios en seguridad después de haberte tocado estar en el Ejecutivo en uno de los peores momentos en ese sentido en la provincia?
-A nosotros nos tocó el cambio del sistema procesal penal y el nuevo sistema recién daba sus primeros pasos, y hoy estamos recogiendo su experiencia. Nosotros, a pesar de la extrema violencia ya que fue un  momento bisagra  con penetración del narcotráfico a escala, en esos tiempos empezábamos a contar con esas herramientas y hoy dan resultados como fue la creación de la Policía de Investigaciones. Después vinieron la ley de microtráfico, la ley de inteligencia o la ley para poder gestionar el sistema penitenciario. Siempre con planes sociales que acompañan la realidad de los sectores que por sus condiciones de vida son carne de cañón para los grupos delictivos.
 

DESDE EL SOCIALISMO

-El partido Socialista ratificó la actual conducción partidaria hace pocos días. 
-Ratificamos un proceso que venimos trabajando con la conducción de Joaquín Blanco y Varinia Drisun. Era un imperativo moral reafirmar la unidad partidaria sobre todo por las responsabilidades institucionales que tenemos en el gobierno de Unidos y al frente de siete intendencias, varias comunas y concejales a lo largo de la provincia. El partido tiene que acompañar este proceso institucional en un contexto de país difícil donde los valores e ideales del socialismo son objetos de ataques permanentes. La mejor respuesta es la unidad para seguir trabajando todos los días. 

-¿Pudieron hacer confluir distintos sectores incluso algunos que estaban afuera?
-En realidad se sumó a la conducción del partido Federico Lisfchitz y un numeroso grupo de compañeros de Rosario quienes en la última renovación no estaban y eso es muy positivo para este momento. El partido tuvo un último congreso donde hubo unos mil afiliados para debatir y ser protagonistas.

-¿Cómo imaginan volver a ser gobierno después de la desaparición física de líderes del partido como Hermes Binner y Miguel Lifschitz?
-Anhelamos volver a tener el protagonismo de los años 90 y de principios de siglo. Haber tenido tres gobernadores es un hecho inédito de la historia política argentina, Binner fue el primer gobernador socialista de una provincia en el país. Es una tarea que todos intentamos recrear. Hay un legado, una historia de forma de gobernar que son un valor para las nuevas generaciones de socialistas que tienen que reivindicar para que la ciudadanía vuelva a acompañar. Mirar para atrás después de tantos años de gobernar Rosario y la provincia y ver cómo Javkin y Pullaro continúan la historia del Frente Progresista, es ver que en parte los valores e ideas siguen vigentes. Y más en una Argentina con tanta insensibilidad y corrupción estructural, tener el ejemplo de dirigentes que nunca tuvieron una denuncia judicial es una reivindicación muy grande para un proceso que nos tuvo y nos sigue teniendo acompañando estas transformaciones. 

-¿Crees que la ciudadanía lo valora teniendo en cuenta los últimos resultados electorales?
-Entiendo que después de tantos años no siempre un resultado de una elección tiene que ver con una mirada de la ciudadanía sobre un gobierno en particular. La gente reconoce lo hecho por Binner, Lifschitz o Bonfatti. No siempre la dirigencia que representamos podemos tener la misma adhesión en el plano electoral. Lo que se hizo en educación, cultura, infraestructura o acueductos con el paso del tiempo va a ser más valorado.