El neurointervencionismo es una especialidad nueva. Comenzó a desarrollarse en el mundo en los años 80 pero, en Argentina, comenzó en los 90. "Ya llevo 25 años practicándola, comencé haciendo la especialidad de neurocirugía", le expresó a Rosario3 Juan Godes, médico, neurointervencionista y miembro del CANI (Colegio Argentino de Neurointervencionistas).

Y agregó: "Algunos colegas neurointervencionistas provienen de la rama de la radiología y unos pocos de la neurología. A todos nos congrega la dedicación de atender las enfermedades cerebro vasculares, a las que tratamos por la técnica de cateterismo; es decir, nos introducimos por dentro de las arterias y venas, hacia el lugar de la enfermedad dentro del sistema nervioso central”.

El profesional dejaba en claro que “las enfermedades que tratamos los neurointervencionistas, se resuelven o de manera programada, o las atendemos como urgencias. Para nosotros el accidente cerebro vascular es una enfermedad que tratamos de resolver en su emergencia. Se lo llama accidente, probablemente, porque se presenta en forma inesperada”.

(Gentileza: Juan Godes)

El conocido como ACV, Accidente Cerebro Vascular, puede ser hemorrágico o isquémico, éste se produce cuando la zona afectada se infarta por falta de irrigación sanguínea

El doctor Juan Godes añadía: “El Accidente Cerebro Vascular es un episodio que ocurre repentinamente; y se manifiesta a través de síntomas muy evidentes. Es muy agresivo y suele mostrarse con una parálisis de medio cuerpo o dificultades para hablar, y comprender lo que se habla. Decimos que cualquier persona puede detectar esos síntomas y debería solicitar la emergencia de inmediato. La persona que lo padece está imposibilitada para solicitar ayuda; por eso, justamente, se requiere de otra persona que al percibir esos síntomas actúe en consecuencia y oportunamente".

El tiempo es fundamental: ¿Cómo actuar?

El tiempo es fundamental. Sabemos que el Sistema Nervioso Central es muy sensible a la falta de irrigación sanguínea y la muerte neuronal comienza casi inmediatamente.

"Muchas veces hemos actuado inmediatamente cuando el paciente estaba internado por otra enfermedad y tuvo el ACV y sus médicos tratantes nos llaman a los especialistas, y en esos casos la atención es casi inmediata. Pero todos sabemos que no siempre es así, para lo cual debemos estar advertidos y comunicar a la población cómo actuar ante síntomas evidentes tales como: parálisis en media cara, o en medio cuerpo, pérdida de fuerzas en el brazo, dificultad para hablar y para comprender lo que los otras expresan. Nos ha pasado atender a pacientes traídos por sus familiares que estaban advertidos de la posibilidad que su pariente estuviera cursando un ACV, en general, familias con integrantes cercanos a la medicina", expresó.

En la especialidad, los neurointervencionistas tiene una frase acuñada desde hace muchos años: “el tiempo es cerebro”. Tengamos en cuenta que, de los dos mil millones de neuronas con que contamos los seres humanos, un millón novecientas mil mueren por minuto al producirse una oclusión de la arteria cerebral media, que es una de las arterias grandes de nuestro cerebro.

El método para hacerlo se desarrolló hace siete años y se viene implementando en varios centros de la ciudad. Desde el CANI, trabajamos para que esta intervención llegue a toda la población, para lo cual en cada provincia propulsamos la sanción de leyes que legislen y reglamenten este método de aplicación universal. 

Como todos sabemos, la salud es de carácter federal e incumbe a cada provincia legislar sobre ella. En Neuquén ya está promulgada y reglamentada la ley de ACV. Sabemos que en Tucumán se han registrado avances, provincia de Buenos Aires y CABA ya la han presentado a sus respectivas legislaturas. En nuestra provincia se ha ingresado por la Cámara de Diputados, el proyecto de ley respectivo.

¿EL ACV ES UN ACCIDENTE?

Si bien el ACV es un accidente por su ocurrencia imprevista, puede prevenirse. Justamente en esto trabajan neurólogos y clínicos médicos y cardiólogos, en la prevención de los Factores de Riesgo como la hipertensión, diabetes, dislipemias, tabaquismo, sedentarismo, y el padecimiento de estrés crónico.

Lo que se debe tener muy en cuenta es que, ante la aparición de cualquiera de esos síntomas: parálisis en media cara, y o en medio cuerpo, pérdida de fuerzas en el brazo, dificultad para hablar y para comprender lo que los otros expresan, debe conducirnos a llamar al Sistema de Emergencia con el fin de trasladar al paciente al hospital, porque se está ante un episodio grave, que “no se va a pasar”.

Si bien hay cuadros que son parecidos, es preferible concurrir al hospital ante la duda, pedir ayuda y si se pasa, mejor. Muchas veces hay oclusiones transitorias de las arterias cerebrales que son producto de ataques isquémicos transitorios, por ejemplo una embolia que se disuelve y vuelve a establecerse el fluido de la sangre en el cerebro.

"De todos modos es un llamado de atención y debemos estudiarlo a ese paciente, para reconocer por qué ocurrió tal episodio, el que deberá tener la misma atención que el ACV, aunque no haya dejado secuelas en esta oportunidad. Ese paciente deberá seguir sus estudios y controles con su médico clínico y el cardiólogo para hacer la prevención ya que debe estar atento a sus factores de riesgo", aseguró el doctor.

Y añadió: "Nosotros, los neurointervencionistas, actuamos en los casos más graves que representan sólo el 10 % de los ACV. Son los que ocurren al obstruirse una arteria mayor del cerebro y que pone en riesgo la vida del paciente. Estos casos graves tienen un alto índice de mortalidad o dejan secuelas incapacitantes. Por esto es importante actuar rápidamente para evitar la muerte y para que el paciente se recupere lo más posible de sus secuelas".

"Cuando desobstruimos la arteria, muchas veces el alivio es inmediato; hemos atendido a pacientes hemipléjicos y en plena intervención levantaban el brazo estando en la camilla. No es lo habitual, todo depende de cómo estaba la circulación y del tiempo transcurrido desde la obstrucción. No obstante, en muchos de estos casos, logramos buenas recuperaciones”, concluyó el especialista.

*Juan Godes, médico especialista en Neurointervencionismo, matrícula 11560. Miembro del CANI (Colegio Argentino de Neurointervencionistas)