Conservar adecuadamente muestras de sangre, resulta útil para la investigación, salud pública y control de epidemias. Desde la Clínica Universidad de Navarra (CUN), en España, y por medio de su Servicio de Microbiología, se realizó un estudio para determinar la utilidad de muestras de sangre seca en papel (DBS), almacenadas durante años, en el diagnóstico de infecciones. Los hallazgos se publicaron en Journal of Clinical Virology.
Según un comunicado oficial de la entidad, los investigadores analizaron muestras para evaluar presencia de anticuerpos contra el VIH/sida. Posteriormente, almacenaron a -80°C y volvieron a examinarlas siete años después, confirmando que la validez diagnóstica se mantenía.
Para los expertos, el análisis "ha permitido concluir que los DBS almacenados correctamente siguen siendo fiables incluso muchos años después de su obtención". Aun así, es importante asegurarse de que se realiza el depósito en condiciones óptimas de frío en lugares preparados como laboratorios centrales o centros de investigación.
Validez para investigar y monitorizar
El estudio presenta unos resultados que muestran que la sensibilidad y especificidad para detectar la infección de VIH/sida alcanzaron el 100% en casi todos los casos. Además, se encontró una altísima correlación entre los resultados de las muestras iniciales, tomadas en 2017, y los obtenidos al analizarlas nuevamente en 2024.
Estos hallazgos cuentan con implicaciones significativas para la investigación. Por un lado, se confirma que las muestras de sangre seca son idóneas para estudios retrospectivos y demuestran su utilidad en el diagnóstico individual. Asimismo, resultan muy valiosas para monitorear la evolución de infecciones a nivel poblacional, especialmente en áreas con sistemas sanitarios limitados.
La investigación se llevó adelante con muestras de sangre obtenidas en la República Democrática del Congo, manteniéndolas en la clínica durante los años de la investigación: “La estabilidad de los anticuerpos y de los marcadores biológicos ha permanecido durante este periodo, por lo que hemos podido reanalizarlas con absoluta fiabilidad”.
Sencillo de conseguir
La facilidad para recoger y transportar las muestras resulta especialmente útil para llevar adelante estudios de anticuerpos o PCR, así como para analizar la sangre de individuos que residen en áreas con acceso limitado a servicios de salud.
Obtener muestras de sangre seca es un procedimiento fácil que el propio paciente puede realizar, similar al autocontrol de la glucosa en personas diabéticas. Consiste en que el paciente, u otra persona, se pincha un dedo y deposita la gota de sangre resultante en una tarjeta de cartón.
“Esta fórmula hace que quienes no puedan desplazarse al hospital o se encuentren en situaciones de aislamiento o vulnerabilidad, por ejemplo, puedan obtener una muestra válida para su análisis”, concluyeron.
Las muestras de sangre seca no solo son prácticas para investigar sobre VIH, sino que también constituyen una herramienta fiable a largo plazo para estudiar otras enfermedades y aplicaciones científicas, incluso muchos años después de ser tomadas.
Fuente: EFE.