Durante las vacaciones de invierno, las instituciones de salud suelen registrar una importante disminución en las donaciones de sangre. Según informaron desde el Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), las reservas cayeron un 30%, una situación que genera preocupación porque la sangre es un recurso indispensable para atender emergencias, cirugías y tratamientos de enfermedades complejas.

"La sangre se necesita permanentemente porque cualquiera de nosotros puede requerir recibir sangre por distintos motivos, ya sea en situaciones de emergencia o no, y debe poder contar con una transfusión en el momento que la necesita", explicó la Dra. Carla Cicero, médica del Departamento de Hemoterapia. Además, recordó que este recurso tiene un tiempo limitado de conservación, por lo que es fundamental mantener un flujo constante de donantes.

Desde el hospital señalaron que se estima que nueve de cada diez personas necesitarán una transfusión de sangre en algún momento de su vida. La Dra. Alejandra Vellicce, jefa del Departamento de Hemoterapia, indicó que las donaciones son esenciales para pacientes que atraviesan cirugías cardíacas, reemplazos de cadera, embarazos con complicaciones y diversos tratamientos médicos.

También destacó que quienes padecen enfermedades como leucemia o talasemia requieren transfusiones de manera frecuente durante sus tratamientos, en algunos casos incluso varias veces al día. A estas necesidades se suman las emergencias derivadas de accidentes de tránsito, laborales o domésticos, donde una transfusión puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

El proceso de donación demanda aproximadamente 45 minutos. Al llegar al hospital, el donante presenta su DNI, completa un formulario confidencial y atraviesa una breve entrevista médica. Luego se controlan la temperatura y la presión arterial, se realiza un análisis para determinar el grupo sanguíneo y finalmente se extraen cerca de 450 mililitros de sangre.

Los especialistas remarcan que todo el procedimiento está estrictamente controlado para proteger tanto al donante como al receptor. Se utiliza material completamente estéril y la sangre obtenida es sometida a estudios de calidad y análisis para detectar enfermedades como VIH, hepatitis y Chagas, entre otras.

Pueden donar sangre las personas de entre 18 y 65 años que gocen de buena salud, pesen más de 50 kilos y no se hayan realizado tatuajes o cirugías en los últimos seis meses. Antes de la donación se recomienda descansar bien, desayunar e hidratarse correctamente, mientras que después es aconsejable evitar esfuerzos físicos intensos, no consumir alcohol durante las horas posteriores y mantener una buena hidratación.

"La donación de sangre es un proceso sencillo y rápido. Con unos minutos, se pueden salvar hasta tres vidas. De no poder donar, pedimos difundir la importancia de esta causa. Todos podemos hacer la diferencia", concluyó la Dra. Vellicce, al convocar a la comunidad a colaborar para mantener las reservas necesarias durante el invierno.

Fuente: Agencia NA.