Los efectos del cambio climático sobre la salud se intensifican en todo el mundo y sus consecuencias avanzan más rápido que las medidas adoptadas para enfrentarlas. Así lo advierte el último informe Lancet Countdown, que analiza la relación entre el calentamiento global y la salud humana y alerta sobre el aumento de las muertes vinculadas al calor, las sequías y otros fenómenos climáticos extremos.
El trabajo, elaborado por una colaboración internacional de investigadores e instituciones liderada por el University College London, en conjunto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), analiza las tendencias mundiales a través de 54 indicadores. A diez años de la entrada en vigor del Acuerdo de París, sus conclusiones muestran que buena parte de los riesgos sanitarios asociados al clima crecen más rápido que la respuesta internacional.
Uno de los datos más preocupantes es que la media de muertes relacionadas con el calor aumentó un 36% en los años posteriores al Acuerdo de París, en comparación con la década anterior. En 2023, las altas temperaturas estuvieron relacionadas con un récord de 710.000 fallecimientos en todo el mundo, de los cuales más del 70% fueron atribuibles al cambio climático.
El informe también advierte sobre el empeoramiento de las condiciones de sequía, la mayor exposición a fenómenos hidrológicos extremos y las pérdidas económicas asociadas al calor. Estos factores representan una amenaza creciente para las poblaciones, especialmente en un contexto en el que los eventos climáticos extremos se vuelven cada vez más frecuentes e intensos.
Sin embargo, el documento también identifica avances en la respuesta global. La inversión mundial en energía limpia alcanzó un récord de 2,1 billones de dólares en 2025. Además, la reducción de la contaminación atmosférica vinculada a los combustibles fósiles en distintos países contribuye a evitar miles de muertes prematuras cada año.
Otro de los progresos señalados es el fortalecimiento de los sistemas sanitarios frente a los riesgos climáticos, con una mayor implementación de planes nacionales de adaptación en salud y sistemas de alerta temprana basados en información meteorológica y climática.
"El cambio climático ya está perjudicando la salud en todas las regiones del mundo, y las pruebas demuestran que muchos de estos efectos se están acelerando", advirtió Diarmid Campbell-Lendrum, jefe de la Unidad de Cambio Climático, Calidad del Aire, Energía y Salud. En ese sentido, remarcó que las políticas climáticas también constituyen intervenciones sanitarias, ya que una energía más limpia, sistemas de salud resilientes y alertas tempranas pueden salvar vidas.
Fuente: SINC.