“El corazón roto”, “me va a dar un infarto” o “tengo el corazón acelerado” son expresiones que forman parte del lenguaje cotidiano. Sin embargo, detrás de todas esas referencias hay un órgano que funciona como una verdadera bomba y que resulta indispensable para llevar sangre, oxígeno y nutrientes a todo el cuerpo.

En el marco del Día Mundial del Corazón, expertos internacionales publicaron una serie de preguntas sobre cómo funciona, qué factores pueden afectarlo y cuáles son los hábitos que ayudan a cuidarlo.

¿Cuánto pesa y cuánto mide el corazón?

Tiene aproximadamente el tamaño de un puño y pesa entre 250 y 350 gramos, aunque puede variar según el peso corporal, el sexo y la edad. A pesar de sus dimensiones, trabaja de manera continua durante toda la vida para mantener la circulación sanguínea.

¿De qué color es?

Aunque suele representarse de color rojo o rosado, el corazón tiene en realidad un tono marrón parduzco. En su superficie pueden observarse las arterias, que tienen una tonalidad más rojiza, rodeadas por tejido adiposo o grasa epicárdica, de color amarillento.

¿Cómo funciona?

El corazón funciona como una bomba que impulsa la sangre a través del sistema circulatorio. La sangre que ya entregó oxígeno al organismo regresa al corazón por las venas y llega a la aurícula derecha. Desde allí pasa al ventrículo derecho, que la envía hacia los pulmones para que vuelva a oxigenarse. Luego regresa al corazón y, desde el ventrículo izquierdo, es impulsada hacia el resto del cuerpo.

¿Cuántas veces late por minuto?

En una persona adulta, la frecuencia cardíaca normal en reposo suele ubicarse entre 60 y 100 latidos por minuto, aunque en términos generales se considera habitual una frecuencia de entre 60 y 80. Durante el ejercicio, el corazón aumenta su ritmo para responder a la mayor demanda de oxígeno y nutrientes de los músculos.

¿Por qué a veces late más rápido y otras más lento?

El corazón tiene un sistema de regulación que permite adaptar la cantidad de sangre que bombea a las necesidades del organismo. Por eso, la frecuencia cardíaca puede aumentar durante el ejercicio y también ante situaciones como la fiebre, la anemia, el estrés o la ansiedad. Durante el descanso y el sueño, en cambio, los latidos suelen disminuir.

¿Qué pasa cuando sentimos que el corazón late de manera irregular?

En ocasiones pueden aparecer latidos adelantados o irregulares que generan una sensación transitoria de que el corazón se salta un latido. Se trata de palpitaciones que pueden aparecer incluso en personas sanas, aunque ante episodios frecuentes, prolongados o acompañados de otros síntomas es importante consultar con un profesional.

¿Qué alimentos ayudan a cuidar el corazón?

Más que pensar en un alimento aislado, los especialistas recomiendan prestar atención al patrón general de alimentación. La dieta mediterránea, basada en frutas, verduras, legumbres, frutos secos, cereales y aceite de oliva, se asocia con beneficios para la salud cardiovascular. También es importante moderar el consumo de productos ultraprocesados y aquellos con un alto contenido de grasas saturadas, azúcares y sodio.

¿Qué hábitos favorecen su funcionamiento?

La actividad física regular, evitar el sedentarismo, mantener una alimentación equilibrada y dormir adecuadamente son algunos de los pilares para cuidar la salud cardiovascular. El descanso también cumple un papel importante, ya que durante el sueño se producen procesos de reparación y regulación metabólica, mientras que la frecuencia cardíaca suele alcanzar sus valores más bajos del día.

¿Cuáles son los principales problemas que pueden afectar al corazón?

Entre las enfermedades cardiovasculares se encuentran las cardiopatías isquémicas, la angina de pecho, el infarto de miocardio, la insuficiencia cardíaca y las arritmias, además de otras patologías. Muchas de ellas están relacionadas con factores de riesgo que pueden prevenirse o controlarse, como el tabaquismo, el sedentarismo, la hipertensión arterial, el colesterol elevado, la diabetes y una alimentación poco saludable.

¿Qué es una arritmia y qué es un soplo?

Una arritmia es una alteración del ritmo cardíaco. Puede producirse porque el impulso eléctrico del corazón no se genera correctamente, porque aparece en un lugar diferente al habitual o porque existe una alteración en la conducción eléctrica.

Un soplo, en cambio, es un ruido que puede escucharse al auscultar el corazón y que se produce cuando la sangre circula de una determinada manera a través de las válvulas. Algunos soplos se relacionan con válvulas que no abren correctamente y otros con aquellas que no cierran de manera adecuada.

¿Cuál es la diferencia entre una angina de pecho y un infarto?

En ambos casos existe un problema en el aporte de sangre al músculo cardíaco, pero no son lo mismo. En la angina de pecho, la falta de irrigación es transitoria y puede provocar dolor o molestia durante un período determinado. En el infarto, la interrupción del flujo sanguíneo se mantiene y puede provocar la muerte de una parte del músculo cardíaco.

¿Cómo cambia el corazón con el paso de los años?

Como otros tejidos del organismo, el corazón también envejece. Con el paso del tiempo puede perder elasticidad y aumentar la rigidez de sus tejidos, además de producirse cambios en la masa muscular. A esto puede sumarse la aterosclerosis, un proceso en el que se acumulan placas en las arterias y puede reducirse el flujo sanguíneo hacia el corazón.

El Día Mundial del Corazón busca así recordar que cuidar este órgano no depende solamente de reaccionar ante una enfermedad. La actividad física, la alimentación saludable, el descanso, el control de los factores de riesgo y los controles médicos forman parte de una estrategia de prevención que puede comenzar mucho antes de que aparezcan los síntomas.

Fuente: EFE.