La diabetes tipo 2 no afecta a todas las personas de la misma manera. Una nueva investigación publicada en la revista PLOS Medicine reveló que, después del diagnóstico, las mujeres presentan una mayor tendencia a desarrollar problemas de salud mental, como ansiedad y depresión, mientras que los hombres tienen una mayor vulnerabilidad a las complicaciones cardiovasculares y renales.
La diabetes tipo 2 es un trastorno metabólico relacionado con la resistencia a la insulina o con una producción insuficiente de esta hormona. Actualmente afecta a más de 536 millones de personas de entre 20 y 79 años en todo el mundo, y las proyecciones indican que esa cifra continuará creciendo en los próximos años.
Para llegar a estas conclusiones, científicos de distintos centros de investigación del Reino Unido analizaron los historiales médicos anónimos de 28.720 personas que desarrollaron diabetes tipo 2 entre 2010 y 2020. Los pacientes fueron divididos en tres grupos etarios, de 16 a 39 años, de 40 a 59 y mayores de 60 años.
Los resultados mostraron que el 39% de los participantes sufrió al menos una complicación de salud importante en los años posteriores al diagnóstico. Sin embargo, el tipo de problema que aparecía con mayor frecuencia variaba según el sexo y la edad de cada paciente.
En las mujeres, el 8,1% desarrolló un trastorno de salud mental, principalmente ansiedad o depresión, después de recibir el diagnóstico, frente al 5,3% de los hombres. La diferencia fue todavía más marcada entre las pacientes más jóvenes, ya que las mujeres de entre 16 y 39 años presentaron la mayor probabilidad de desarrollar este tipo de complicaciones.
En cambio, entre los hombres fueron más frecuentes las enfermedades cardiovasculares y renales. El 8,4% recibió como primera complicación un diagnóstico de insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria o renal, frente al 5,3% de las mujeres. Además, los investigadores observaron que esta mayor vulnerabilidad masculina se mantenía en distintas etapas de la evolución de la enfermedad.
La edad también tuvo un peso importante. La hipertensión fue una de las complicaciones más frecuentes y su probabilidad aumentó a medida que avanzaba la edad. Las enfermedades cardíacas y renales, por su parte, fueron especialmente predominantes entre los hombres mayores de 60 años, quienes las desarrollaron, en promedio, a una edad más temprana que las mujeres.
El estudio también alertó sobre el impacto de los problemas de salud mental en la mortalidad prematura. La combinación de diabetes tipo 2 y una condición como la depresión o la ansiedad se asoció con fallecimientos a edades considerablemente más tempranas. Por eso, los autores remarcaron la importancia de implementar estrategias de atención personalizadas que contemplen tanto la edad como el sexo y aborden la salud física y mental de manera integral.
Fuente: EFE.